El conflicto en el humedal El Chirimoyo se mantiene por segundo día consecutivo, luego de que vecinos y colectivos ambientales reiteraron su inconformidad por los trabajos que el Ayuntamiento de Orizaba realiza con maquinaria pesada en la zona.
Durante la jornada más reciente, las máquinas continuaron operando dentro del cuerpo de agua y áreas aledañas, mientras elementos policiacos resguardaban el perímetro e impedían el ingreso de los habitantes que buscaban documentar lo que ocurre en el sitio.
Aunque al lugar arribó personal del área de Ecología municipal, los inconformes señalaron que no hubo acercamiento con la comunidad ni se realizó el monitoreo ambiental que había sido previamente comprometido. Vecinos indicaron que, mientras avanzaban los trabajos, aves como garzas y garcitas se desplazaban de manera constante entre la vegetación y el agua, intentando mantenerse fuera del alcance de la maquinaria que removía el terreno.
Los colectivos insistieron en que el humedal alberga una alta diversidad de especies entre nidadas, anfibios y reptiles, e incluso un nido de comadreja, y que cualquier intervención sin supervisión directa representa un riesgo para su equilibrio ecológico y de muerte de esas especies. Hasta casi el mediodía, las labores no habían sido suspendidas y no se ha instalado una mesa de diálogo entre autoridades y ciudadanos.