El Congreso del Estado violenta la autonomía de los municipios al obligar a los cabildos a enviar sus Planes Municipales de Desarrollo (PMD) para que los apruebe, manifestó el director del Centro Municipalista de Desarrollo, Rubén Ricaño Escobar.
Ricaño Escobar expuso que el artículo 115 de la Constitución Política del país establece que los ayuntamientos tienen plena facultad para planear su desarrollo, así como para elaborar sus propios planes, reglamentos y disposiciones, sin necesidad de autorización previa por parte de los congresos locales.
Recordó que el 17 de diciembre del año pasado, la Legislatura local aprobó una reforma a la Ley de Planeación para que los cabildos aprueben sus PMD y los envíen al Congreso del Estado para su aprobación, lo que calificó como “una aberración”. La reforma también señala que el Congreso del Estado tiene hasta 2 meses para aprobar o rechazar los planes municipales, lo que podría dejar a los municipios sin un PMD vigente durante los primeros 6 meses de gobierno.
“Eso es un verdadero retroceso, una tontería administrativa y una franca violación a la autonomía municipal. Los ayuntamientos no tienen por qué esperar a que el Congreso del Estado apruebe o no los PMD. Eso viola directamente la autonomía municipal”.
Recordó que, en el pasado reciente, los ayuntamientos enviaban al Congreso del Estado sus PMD para su revisión y, en su caso, para recibir observaciones. Respecto a la guía metodológica para la elaboración del PMD, expedida por el Congreso del Estado, Ricaño Escobar expuso que ahí se reitera a los cabildos que los diputados aprobarán los PMD. “Lo verdaderamente grave no es la guía, sino que el Congreso del Estado insiste, a través de la Ley de Planeación, en que ellos son quienes aprueban los PMD y eso es inconstitucional”, dijo.
Ese documento, agregó, aunque fue expedido por el Congreso del Estado, se elaboró en la Oficina del Programa de Gobierno (PROGOB), y debe entenderse únicamente como una herramienta de apoyo metodológico para los municipios que no cuentan con claridad sobre cómo estructurar su plan de desarrollo. La guía puede ser una herramienta de mucha utilidad para los ayuntamientos, siempre y cuando no la asuman como algo obligatorio.