A un mes de haberse inaugurado la obra de rehabilitación del puente “Remolino”, por el anterior alcalde Mario Alberto Vargas Amador, habitantes de Santa Ana Atzacan exhibieron daños estructurales en una obra, que pone en riesgo a más de 500 conductores que transitan a diario por la necesidad de enlazar con sus comunidades.
El puente ubicado en Norte 7 y Poniente 12, comunica a la cabecera municipal con las comunidades de Dos Ríos, La Sidra, El Rincón, y Eco Parque, entre otras, señalaron ejidatarios de caña, quienes ven con asombro que el costo de una obra millonaria hoy representa un riesgo para la población.
Entre grietas y trabes vencidas, el concreto derruido exhibe el acero expuesto que ya registra corrosión, señalan ejidatarios, quienes recuerdan que al cierre de 2025, la obra fue inaugurada y entregada con estatus de concluida. Un mes después, las deficiencias estructurales se observan a simple vista. "No se necesita ser estudiado para que te des cuenta que el trabajo está mal hecho. Ahora vamos a ver cuánto le costó a nuestra gente la obra para exigirle a las autoridades que lo compongan", precisó uno de los ejidatarios de nombre Luis.
La pregunta que se hacen los comuneros es saber cómo está el resto de las obras construidas en el último año de la administración 2022-2025. Si se utilizaron materiales de buena calidad, si hubo licitación en las obras, o simplemente se inflaron los presupuestos o se contrató a gente inexperta.
Advirtieron que estarán en condiciones de solicitar un dictamen a las actuales autoridades municipales, para determinar si transitar con cargas de entre 8 y 12 toneladas por el puente es seguro, pues está en riesgo su vida y el patrimonio de su familia. Reiteraron que no es posible ver las condiciones de deterioro en una obra recién rehabilitada, por lo cual exigieron que la administración anterior y la compañía constructora respondan por la seguridad de la población.