Entre reclamos de justicia y exigencias para que el crimen no quede impune, familiares, amigos y periodistas de la región se preparan para despedir este sábado a Luis Ángel López Valdez, reportero de Vanguardia de Veracruz asesinado a balazos durante la madrugada del jueves en la colonia Cazones.
La indignación generada por el homicidio ha llevado a integrantes del gremio periodístico a exigir resultados en las investigaciones y el castigo de los responsables, al considerar que el caso representa un nuevo golpe para la libertad de expresión y la seguridad de quienes ejercen la labor informativa.
El padre del comunicador realizó un llamado público a las autoridades estatales para que la carpeta de investigación avance con celeridad y el asesinato sea esclarecido, evitando que se sume a la lista de crímenes sin resolver.
La exigencia cobra mayor relevancia luego de que la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP) confirmara que Luis Ángel López Valdez contaba con medidas de protección vigentes derivadas de denuncias previas por presuntas agresiones y maltrato atribuidos a elementos de Seguridad Pública.
Alfredo Ortega Guzmán, director jurídico de la CEAPP, informó que entre dichas medidas se incluían rondines preventivos por parte de la Policía Estatal en el domicilio del periodista, sin que se hubieran reportado incidentes hasta antes del ataque que le costó la vida. Como parte de las actividades para despedir al comunicador, el cortejo fúnebre partirá a las 10:30 de la mañana hacia las instalaciones de Vanguardia de Veracruz, donde a las 11:00 se celebrará una misa de cuerpo presente.
Posteriormente, a las 12:00 horas se realizará un homenaje en el Monumento a los Periodistas Caídos, espacio donde colegas y amigos reiterarán el llamado a la justicia. De ahí, a las dos de la tarde los restos del reportero serán trasladados al panteón Jardines de los Ángeles para su sepelio. La comunidad periodística ha señalado que el asesinato de Luis Ángel López Valdez debe ser investigado a fondo y sin descartar ninguna línea de investigación, al tiempo que demanda mayores garantías de seguridad para quienes ejercen el periodismo en la región.