A más de 3 meses de la inundación registrada el 9 de octubre en la zona norte del estado de Veracruz, habitantes de diversas colonias de Poza Rica, entre ellas Morelos y Las Granjas, continúan enfrentando las secuelas de una de las emergencias más severas de los últimos años.
Las decenas de familias afectadas continúan en un proceso lento y desigual de recuperación. Aunque reconocen el respaldo institucional y los apoyos iniciales, los daños en viviendas, salud y fuentes de ingreso siguen pesando en la vida diaria de quienes lo perdieron prácticamente todo en cuestión de horas.
No obstante, destacaron el acompañamiento de la alcaldesa de Poza Rica, Adanely Rodríguez, a quien señalaron como una de las autoridades que sí mantuvo presencia y gestión durante y después de la emergencia. Para algunas familias, ese respaldo fue clave para salir del momento más crítico.
La ayuda también llegó a través de la sociedad civil en especie y del Gobierno federal con apoyos monetarios de hasta 60 mil pesos, pero los afectados aseguran que la recuperación ha sido lenta y que aún existen afectaciones estructurales, sanitarias, económicas y de salud que les impiden retomar por completo su vida cotidiana.
En la colonia Morelos, una de las zonas catalogadas como de alto riesgo, los daños siguen siendo visibles. Mario Tlalacalco Cázares relató que, a pesar de haber recibido apoyos, su vivienda continúa presentando deterioro severo por la humedad y el lodo que dejó la creciente.
“Nos dieron apoyos, no voy a decir que no. Pero no podemos resolver el problema con eso. Aquí el agua llegó hasta la mitad de la segunda planta y todavía no podemos pintar porque la pintura se desprende”, explicó al relatar que incluso aún no terminan la limpieza en segunda planta de su casa. Calculó que, para recuperar una vida similar a la que tenía antes de la tragedia, aún requeriría alrededor de 50 mil pesos más.
En la misma colonia, Mercedes Iturbide Bermúdez, quien ha vivido 3 inundaciones en su vida –1999, 2007 y la de 2025– señaló que ésta fue la más devastadora y que la limpieza se ha prolongado debido a la gran cantidad de lodo y a la atención que requieren sus padres adultos mayores. Aun así, reconoció el acompañamiento recibido por parte del Gobierno municipal a cargo de la presidenta Adanely Rodríguez.
“Con esta administración nueva hemos tenido apoyo y estoy muy agradecida con la señorita Adanely. Mientras nos puedan seguir dando un granito más, se los vamos a agradecer, porque sí estamos batallando para levantarnos”, expresó. También destacó la solidaridad ciudadana. “Estoy inmensamente agradecida con toda la gente que nos apoyó, que Dios les multiplique todo lo que hicieron por nosotros”, añadió.
Las afectaciones no se limitaron a la infraestructura. En la colonia Las Granjas, los problemas de salud surgieron tras el contacto con el agua contaminada. María Teresa Camacho López narró que su hijo tuvo que ser hospitalizado tras la inundación. “Mi hijo tuvo calentura, dolor de huesos y vómitos. Dijeron que era un virus y duró como 2 o 3 meses, apenas ahorita se está recuperando”, expuso. A decir de la afectada, los drenajes continúan colapsados. “El agua se regresa en los baños porque los tubos están tapados y eso nos sigue afectando”, dijo.
Las pérdidas económicas también han sido significativas. Jessica Cruz Hernández, vecina de Las Granjas, contó que el negocio familiar de reparación de celulares que operaban desde su vivienda quedó completamente destruido. “Perdimos todo el equipo de reparación y también teléfonos de clientes. Sí recibimos apoyo económico, pero la verdad no alcanzó para recuperar lo que se perdió”, dijo. Además, recordó los momentos de angustia durante la evacuación. “Salimos con el agua atrás, el coche se nos apagó y tuvimos que empujarlo para poder escapar”, narró.
En cuanto a la pérdida de fuentes de empleo, Jorge Antonio Juárez Sánchez, técnico en repostería y habitante de la colonia Morelos, explicó que la inundación lo dejó prácticamente sin posibilidad de trabajar. “Perdí como el 50 por ciento de lo que tenía en mi área de trabajo y de la casa habitación se perdió todo. Todo quedó bajo el lodo, llegamos a tener como 70 centímetros”, explicó al añadir que la reposición de su maquinaria requiere una inversión que actualmente no puede solventar.
Finalmente, María Elena Olmedo Pérez, de la colonia Las Granjas, subrayó que la recuperación sigue siendo parcial y que muchas colonias continúan enfrentando problemas estructurales y de servicios. “A 3 meses de la inundación todavía no estamos al 100. Yo diría que vamos como al 50. Falta mucho en calles, drenajes y viviendas. No sólo aquí, sino en varias colonias”, expresó. Aun así, dijo que las familias se mantienen firmes. “No queda más que echarle ganas y salir adelante”, concluyó al solicitar apoyo del Gobierno federal para que acudan a observar que aún falta mucho por hacer y necesitan apoyo para salir adelante.