Ir a Menú

Ir a Contenido

Cultura Viva
Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

Mujeres embarazadas y menores deben incluir carne en su dieta para el sano desarrollo cerebral

Investigadores señalan que el aminoácido conocido como taurina puede ayudar a regenerar neuronas

?ngeles Godoy Morales Xalapa, Ver. 14/08/2011

alcalorpolitico.com

La taurina es un aminoácido que si faltara en el desarrollo del cerebro, es decir hasta los primeros años de vida del individuo, ni la migración y la organización de las neuronas, podrían resultar exitosas. Por ello es sumamente importante que tanto las mujeres embarazadas y los recién nacidos, hasta los dos o tres años, tengan el aporte necesario de este aminoácido.

La investigadora Herminia Pasantes, investigadora del Instituto de Fisiología Celular (IFC) de la Universidad Nacional Autónoma de México, señaló que anteriormente se creía que la taurina sólo se encontraba en la carne, no obstante, su equipo de investigación ha encontrado que también puede hallarse en las semillas de las oleaginosas como nueces, pistaches, avellanas, así como en las leguminosas que incluyen todas las variedades de frijol.

La investigadora señaló que en un futuro las neuronas dañadas a consecuencia de accidentes, enfermedades neurodegenerativas como Parkinson y Alzheimer, o del propio envejecimiento, podrán ser reemplazadas por células troncales

Indicó que al estudiar las troncales observaron que la taurina aumenta su proliferación, por lo que ahora les resta conocer si este aminoácido también es necesario para su migración, “buscaremos el mecanismo mediante el cual realiza estas acciones. Con ese esquema explicaremos por qué es importante en la maduración correcta del cerebro”.

De acuerdo a un estudio de Arturo Álvarez Buylla, premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por sus estudios en neurogénesis, en el cerebro adulto hay células troncales que dan origen a nuevas neuronas. Este investigador demostró que se pueden formar neuronas a partir de las troncales localizadas en dos regiones muy pequeñas y específicas del cerebro adulto, lo que echó por tierra la creencia de que no se podían reponer una vez perdidas.

Actualmente la investigadora Pasantes desarrolla una investigación para determinar la participación de la taurina en los mecanismos mediante los cuales las células troncales generan otras que podrían diferenciarse y trasladarse a lugares donde algunas murieron por accidentes, enfermedades neurodegenerativas o por envejecimiento.

Explicó que las neuronas no sólo requieren una célula troncal con el neurotransmisor de la neurona que murió, sino que deben llegar al sitio donde ocurrió la pérdida y poder así restablecer los contactos funcionales que tenía con otras.

“Supongamos que la troncal ya se diferenció en una neurona que liberará el neurotransmisor que hace falta, dopamina para el Parkinson, por ejemplo; entonces, hay que colocarla en el lugar donde murió la original y esperar a que haga el contacto adecuado con las otras, para que les dé la orden y se restablezca el control motor perdido en el paciente”, explicó Pasantes.

Por ello la investigadora aconsejó a las mujeres gestantes que, si no comen carne, no dejen de consumir frijoles. También que cuando dejen de amamantar a sus hijos les proporcionen una dieta que los incluya y brindarles así un desarrollo cerebral sano.