La Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) ha confirmado que la imposibilidad de trasladar al cocodrilo de Malibrán, mejor conocido como “Mali”, radica sustancialmente en que no se ha encontrado a dónde moverlo.
En entrevista, el procurador Sergio Rodríguez Cortés lamentó que las personas hayan llegado a invadir el espacio del animal en esa zona de la laguna, porque puede ser peligroso.
“La propuesta es buscar un espacio. Nosotros tenemos varias áreas naturales protegidas. Son especies que están en peligro precisamente por la presencia de seres humanos y lo que hace falta es tratar de reubicarlas, de tener un espacio abierto, libre, delimitado, donde puedan ellos desarrollarse de manera satisfactoria”, dijo.
Precisó que una vez que sea hallada el área donde podría ser enviado el animal podrá ser reubicado e insistió en que debe ser un lugar adecuado al tipo de especie.
“Mali” es un cocodrilo que se estima, vive desde hace cuatro años en la Laguna del Malibrán y que en últimas semanas ha sido captado en imágenes de manera reiterada.
En la laguna ya existe señalética que advierte sobre su presencia, pues de acuerdo con la PMA, molestarlo podría desencadenar una reacción violenta del animal y ser peligroso para los humanos.
Se cree que “Mali” llegó gracias a algún humano y se ha alimentado a través de los desperdicios que llegan del mercado “Malibrán”.
Recientemente se le dio el nombre de “Mali” en alusión al mercado Malibrán y debido a que no se conoce el sexo del animal.
“Mali” podría ser sacado de la laguna para llevarlo a otro sitio, en un inicio el zoológico de Veracruz, aunque a la fecha sigue sin determinarse el lugar adecuado según las propias autoridades.