Para el próximo año, la administración estatal que preside Norma Rocío Nahle García pretende implementar un impuesto local del 2 por ciento sobre el precio de la venta final de bebidas con contenido alcohólico, con el fin de desincentivar su consumo.
Para el Gobierno estatal, el consumo de bebidas alcohólicas constituye uno de los principales factores de riesgo para la salud pública, toda vez que, su ingestión está asociada con el desarrollo de enfermedades crónicas como la cirrosis hepática, hipertensión y ciertos tipos de cáncer. Además de ser un factor que, de manera recurrente, se encuentra relacionado con los accidentes de tránsito, violencia intrafamiliar y actos delictivos.
En la Iniciativa de Ley de Ingresos para el ejercicio fiscal 2026 se justifica que, a través de las medidas de actualización, el Estado buscará intervenir, desde el ámbito fiscal, en la modificación de conductas en el consumo de la sociedad o en algunas prácticas realizadas en la industria, de las cuales está comprobado que generan efectos negativos para la salud y el medio ambiente.
Tan sólo 18 estados de la República y el Gobierno Federal, en el ámbito de sus atribuciones fiscales, tienen medidas para desincentivar el consumo de bebidas alcohólicas y con edulcorantes, especialmente entre jóvenes y grupos vulnerables.
Con esta medida, el Impuesto a la Venta de Bebidas Alcohólicas, Veracruz se armoniza con la política fiscal del Gobierno Federal y de la mayor parte de las entidades federativas.
La propuesta concreta consiste en la implementación de un impuesto del 2 por ciento sobre el precio de la venta final de las bebidas con contenido alcohólico.
Cabe mencionar que ya se ha consignado que también se pretende implementar el Impuesto Ecológico por la contaminación del agua con una cuota impositiva equivalente a 1 UMA (113.14 pesos) por cada metro cúbico de agua afectado.