La artista plástica Abril Riveros impartió en la Facultad de Humanidades de la Universidad Veracruzana un taller orientado a reflexionar sobre la corporalidad más allá de su dimensión física, con una propuesta centrada en la introspección, el cuidado colectivo y la relación del cuerpo con el espacio, los afectos y las condiciones sociales, culturales y políticas que atraviesan la vida cotidiana.
La actividad formó parte del ciclo “8M todo el año”, promovido por el Centro de Estudios de Género de la Universidad Veracruzana, y se desarrolló como un espacio de exploración del cuerpo-territorio desde las artes plásticas, a partir de dinámicas sensoriales, ejercicios de creación y reflexión compartida.
En entrevista, Riveros explicó que el taller buscó abrir una discusión sobre la forma en que cada persona habita su cuerpo y cómo esa experiencia se construye también en relación con otras personas y con los contextos que la rodean.
“Es un taller para explorar nuestros universos centrados en nuestra corporalidad, es decir, en cómo nuestro cuerpo se extiende en los espacios, en las relaciones con otros cuerpos”, dijo.
La tallerista, quien cursó la maestría en estudios de género en el CEUP, en el área de Humanidades, señaló que además de su trabajo artístico se dedica a impartir clases de artes plásticas en secundaria, bachillerato y universidad.
Explicó que el trabajo partió de reconocer que la corporalidad también está atravesada por emociones, experiencias, afectos y por la manera en que las personas transitan por determinados espacios.
“Es muy enfocado al cuidado colectivo, pero también a la introspección, a poder identificar esa dimensión de nuestro cuerpo que es más compleja y que va más allá de lo físico”, explicó.
Añadió que esa lectura incluye la influencia del entorno y de las condiciones sociales sobre la experiencia cotidiana. Durante el taller, la artista planteó que el cuerpo no puede pensarse de manera aislada, sino en continuidad con los territorios que se recorren, los vínculos que se construyen y las experiencias que dejan marca en la vida de cada persona.
También explicó que las artes plásticas permiten comunicar aspectos de la experiencia que en ocasiones no logran expresarse de forma verbal. Por ello, el taller incorporó materiales, texturas, colores y formas como recursos para trabajar la relación entre memoria, sensación y representación.