El presidente de Estados Unidos Donald Trump volvió a plantear la posibilidad de acciones directas por tierra contra los cárteles del narcotráfico y advirtió que dichas operaciones podrían extenderse a “cualquier lugar”, incluidos países como México y regiones de Centro y Sudamérica.
La postura fue expresada en una entrevista concedida al
New York Post (NYP), en la que el mandatario endureció su discurso contra las organizaciones criminales.
Cuestionado sobre los escenarios donde podrían llevarse a cabo estas acciones, Trump aseguró que su administración tiene plenamente identificadas las rutas, operaciones y ubicaciones de los cárteles.
“Los conocemos. Sabemos dónde viven y cómo operan. Vamos a atacarlos”, afirmó, al insistir en que su estrategia busca replicar en tierra los resultados obtenidos en operativos marítimos.
El presidente estadounidense también sostuvo que su gobierno ha logrado interceptar la gran mayoría de las drogas que se transportan por vía marítima, particularmente en el océano Pacífico, y subrayó que su objetivo ahora es trasladar esa ofensiva al ámbito terrestre como parte de su política de seguridad.
Las declaraciones ocurren en un contexto de cooperación bilateral reciente, luego de que el gobierno de México entregara a Estados Unidos a 37 personas privadas de la libertad, requeridas por autoridades judiciales de ese país por su presunta relación con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico.
Los detenidos se encontraban en distintos centros penitenciarios y estarían vinculados con grupos como el Cártel del Noreste, los Beltrán Leyva y el Cártel Jalisco Nueva Generación, considerados organizaciones terroristas por Washington.
Tras la entrega, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, agradeció la colaboración del gobierno mexicano y señaló que se buscará justicia “rápida e integral” contra los integrantes de organizaciones criminales que, afirmó, han afectado durante años a la sociedad estadounidense.
Se trata de la tercera entrega de este tipo durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha enfrentado presiones constantes de Trump en materia de seguridad. Aunque el mandatario estadounidense ha manifestado respeto hacia la presidenta mexicana, también ha reiterado públicamente que, a su juicio, México no ha hecho lo suficiente para frenar a los cárteles del narcotráfico.