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Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

Una carta de amor para la Ciclovía de Xalapa: Sí se usa y es un éxito

En la lucha para que los autos no devoren la ciudad, expertos coinciden: Xalapa debe seguir empoderando a las bicicletas

ngel Saldaa Xalapa, Ver. 02/09/2022

alcalorpolitico.com


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En año y medio desde su instalación, ni un ciclista ha sido atropellado en la Ciclovía de Xalapa. Ni un muerto. Saldo blanco para sus usuarios.

Tampoco empeoró la vialidad. Según expertos, el flujo vial en la avenida Adolfo Ruiz Cortines sigue exactamente igual: dos carriles para vehículos y uno para ciclistas, donde antes sólo había autos estacionados.

No es todo. Una reciente investigación de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana (UV) contradice la percepción ciudadana promovida incluso por medios de comunicación sobre que esta vía salió “cara y poco utilizada”.

Se convirtió en un triunfo en la Guerra por la Movilidad.

“Una persona me decía: ‘es que no hay ciclistas en la Ciclovía’ y yo le digo: ‘sí hay, lo que pasa es que hay que estarlos contando porque nunca vas a ver el montón de ciclistas como el montón de coches; no ocupan espacio’”, dice el arquitecto Arturo Velázquez Ruiz, doctor en urbanismo por la UV.

Se trata de una ruta de 11 kilómetros en la avenida Ruiz Cortines que va de la Secretaría de Finanza y Planeación, en el norte de la ciudad, hacia la zona de Los Sauces, en el sur. Se inauguró a finales de marzo de 2021 y costó poco más de 14 millones de pesos.

Junto a alumnos de Colombia, Velázquez Ruiz realizó una comparativa entre la Capital veracruzana y la ciudad de Manizales —en aquel país—, que es “más o menos del tamaño de Xalapa”.

“Hicimos unas breves encuestas que nos dieran idea de si la Ciclovía está ocupada y si la gente la ocuparía. Y hubo resultados interesantes”, dice.

La investigación “Ciclovías en Colombia y México”, publicada apenas este año en la revista RUA de la UV, implicó una encuesta entre habitantes de Xalapa y Manizales, ciclistas y no ciclistas, durante la pandemia de COVID, en julio de 2021.

Buscaban verificar el uso que se da a estos espacios, el fin y tiempo destinado al desplazamiento y si la planeación urbana de las ciclovías y su diseño influyen en cómo los ciudadanos usan estos escenarios y en promover la incorporación de más ciclistas.

En Xalapa respondieron 144 personas.

“De las cuales el 29.2% han usado la Ciclovía mayoritariamente por los mismos motivos: deporte (42.9%), ocio (38.1%) y trabajo (19%). (…) Es de esperar que, una vez finalizadas las restricciones (por COVID), haya un mayor número de desplazamientos al trabajo y a la escuela”.

En ambas ciudades, la Ciclovía es usada al menos una vez por semana aproximadamente por más de 30 minutos.

Asimismo, el 66.7 de los xalapeños encuestados consideraron que esta vía cuenta con buena señalización y, en una escala del 1 al 10, recibió un 7.69 de calificación en cuanto a seguridad y un 8.87 en cuando a percepción de beneficios para la ciudad.

“En Xalapa gran parte de su población la encuentra como un elemento positivo y de avance para la ciudad, esto es de destacarse pues es opuesto a la oposición que se presentó al momento de su construcción”, dice el estudio, recordando las protestas de vecinos y comerciantes que temían perder ventas y sitios para estacionar sus autos.

Todo esto, explica el arquitecto Velázquez Ruiz, va contra la idea de una Ciclovía que “nadie usa”.

“¿Qué es lo que pasa con los ciclistas, por ejemplo, y con los peatones? Que no los vemos, es decir, no ocupan tanto espacio como el carro.

“Había gente ocupando la Ciclovía aun en pandemia y la otra (a los encuestados) les gustaba utilizar la Ciclovía porque se sentían seguros. Si te mandan a circular sobre los carriles vehiculares te sientes muy inseguro en bicicleta, pero ya en la Ciclovía te sientes seguro”.

El peligro de andar en bicicleta por Xalapa

—¿Es difícil ser ciclista en Xalapa? —se le pregunta a Lizzette.

—Fíjate que a mí me atropelló un taxi una vez. (…) Yo estoy de este lado de él para doblar, le estoy haciendo la seña, se avienta durísimo, había un poste, reboto con el poste, había un autolavado, el coche de atrás siguió al taxista, ya lo paró y regresó. Yo con las rodillas súper raspadas y el taxista súper espantado. Le dije: ¿sabes qué? No me pasó nada que no me haya pasado antes, me raspé las rodillas y ya, pero ten mucho cuidado.

Si alguien en Xalapa sabe de bicicletas es ella. Lizzette Rojas Ortigoza.

No sólo por su labor en redes para fomentar el ciclismo responsable o porque durante 6 años organizó para este sector expediciones a zonas montañosas. Su familia es parte de la historia ciclista de la Capital: Su padre es dueño de un taller que desde hace 75 años ha atendido a xalapeños que quieran rodar. Lizzette nació entre bicicletas.

Lizzette Rojas Ortigoza

“Toda la gente, casi la mayoría que sea xalapeña, te va a decir que aprendió a andar en bicicleta aquí en el taller de mi papá o trajo a arreglar las bicicletas en el taller de mi papá, como no había otro lugar donde las adquirieras tan fácil, venían y las rentaban aquí en las Bicicletas de Rojas”, dice sobre el taller que su abuelo le heredó a su papá, Ángel Rojas Chávez.

Pero aun con su amor por la bicicleta, ella no cree en la Ciclovía. Ni siquiera la ha usado y considera que pocos lo hacen.

“Tal vez me linchen todos los ciclistas que lo lograron pero no lo veo muy funcional. Yo veo, ¿quién está usando la Ciclovía? Gente que está aprendiendo a andar en bici, como que las están usando para entrenamiento. Es lo que yo he visto”, dice.

Incluso, Lizzette reconoce que dejó de rodar por la ciudad debido a su atropellamiento y otros accidentes en bici.



Lizzette, experta ciclista por la montaña. Foto: Cortesía

“No me quiero seguir exponiendo, hace falta todavía mucha cultura, yo sí creo que es muy arriesgado muy peligroso, (...) sí me ha pasado ver automovilistas que odian, que con odio y con toda la alevosía te avientan el coche (…), hay gente que todavía no está dispuesta a compartir la calle con los ciclistas”.

Apenas en junio pasado, un hombre de la tercera edad fue atropellado en la misma avenida Ruiz Cortines, por donde pasa la Ciclovía. De acuerdo a reportes, iba en sentido contrario y fuera del carril para las bicicletas.

Esa inseguridad, se vuelve otro argumento a favor de vías dedicadas a la bicicleta.

El ingeniero agrónomo Rafael Ortega es otro ciclista. También la ingeniera ambiental Amy Yamilette Loeza. Ambos forman parte de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (CoSustentaUV), órgano que actualmente lucha por promover el uso de la bicicleta e instalar infraestructura que motive a rodar.

Rafael explica que moverse en bici lleva su riesgo, por lo que deben implementarse campañas para educar a quien aspire a ser ciclista.

“A lo mejor sí puede haber una campaña de Muévete en Bici, ¿y en qué condiciones me voy a mover? Una persona que sólo sabe andar en bicicleta y que no tiene la pericia para moverse en la ciudad pues no se va a animar. E incluso aunque tenga la pericia puede haber alguien que haga ciclismo de montaña que no se anime a utilizar la bicicleta como un medio de desplazamiento”, dice.

Son aquellos posibles futuros ciclistas quienes requerirán espacios como la Ciclovía.

“Si le preguntas a alguien que a lo mejor quiere andar en bicicleta, que apenas va empezando... sí le va a hacer falta mucha infraestructura”.

Pero también los experimentados tienen que enfrentar diversas situaciones.

“Hay muchos factores: el estado de las vialidades, en algunas colonias la misma seguridad, ¿sí me voy por esa colonia o le tengo que dar la vueltota? Las horas pico, cuestiones de alumbrado, hay muchos factores que a veces no sólo es el riesgo de salir y que te atropellen.

“Xalapa creo que es una buena ciudad para andar en bicicleta en desplazamientos cortos, eficientes, tal vez 5 kilómetros por el tipo de topografía que tiene Xalapa y por la condición de tráfico de Xalapa”.

En este contexto, explican los especialistas, la Ciclovía ha venido a apoyar.

Retomando el estudio inicialmente mencionado:

“El principal factor que motiva el uso y aceptación de una Ciclovía es su capacidad de brindar seguridad a los ciclistas ante posibles accidentes de tránsito que involucren otros ciclistas o vehículos automotrices”.

Con una gran Ciclovía vienen grandes responsabilidades

La ingeniera Amy, de CoSustentaUV, enfatiza que la Ciclovía va de la mano con la tarea de culturizar a sus usuarios.

“Y en eso en Xalapa va bien, en otras ciudades en las que hay más Ciclovías la gente en realidad cree que no puedes tomar un carril que no sea de bici”, dice.

Lizzette, quien creció entre bicicletas, tiene otra perspectiva. Es colorida:

“El otro día yo traía zapatillas y entonces para cruzar de una calle a otra estaba todo feo y dije: ‘ay, voy a caminar por la Ciclovía’ (...) y viene un ciclista y me grita: ‘¡quítate, pendeja!’, ¡y no! O sea, qué triste: estás sufriendo porque los automovilistas te gritan de cosas y alguien va caminando en tu Ciclovía y tú la ofendes. Entonces también los peatones son súper importantes”.

Por ello, para promover mejores actitudes entre quienes pedalean, desde redes sociales mediante “Amigos del pedal Xalapa”, Lizzette se dedicó a promover el respeto de los ciclistas hacia su entorno.

“Yo manejo, yo corro en las calles y yo ando en bicicleta en las calles, entonces tengo esta perspectiva de las tres situaciones y por eso te digo que sí me enojan tanto los ciclistas... porque hemos exigido un respeto que a veces no brindamos o ver a un ciclista arriba de la banqueta, o sea, no: si vas arriba de la banqueta bájate de la bicicleta”.

Y no nada más debe procurarse una mejor cultura ciclista, sino una mejor Ciclovía.

La investigación entre Colombia y México advierte que si el diseño no es el adecuado, la Ciclovía misma puede ser percibida como dañina a la ciudad e incluso puede desincentivar el uso de la bicicleta como medio de transporte.

“El Ayuntamiento coloca infraestructuras y cree que por sí solas van a funcionar y yo siempre doy un ejemplo: yo te doy un equipo de alpinismo y te mando al Everest: no, hace falta educar, fomentar su uso. (…) Lo mismo para la infraestructura”, dice Rafael, de CoSustentaUV.

El ingeniero defiende que actualmente los xalapeños tienen una muy buena Ciclovía.

“Porque está segregada, tiene el buffer de los cajones de estacionamiento en vía publica que te permiten circular más seguro. Se redujo la velocidad de la vialidad por la dimensión de los carriles”, dijo.

Aun así, reitera, debe implementarse una campaña de educación.

“Hay que decirle a las personas cómo se usa, decirle al del vehículo: ahí va una ciclovía. Decirle al peatón: ahí está la Ciclovía. Y al mismo ciclista decirle: es una Ciclovía, normalmente se circula a estas velocidades, tienes que respetar esto y esto”.

Los ingenieros Amy Loeza y Rafael Ortega de la Coordinación para la Sustentabilidad UV



Ganarle a los carros: La Ciclovía debe crecer

Para el arquitecto Arturo Velázquez la Ciclovía es sólo un inicio.

Su investigación en conjunto con Colombia concluye que —aunque se requieren más estudios— el uso más extendido de la bicicleta también podría significar la disminución del tráfico vehicular y la congestión, “beneficiando no solo a los ciclistas, sino quizá a los habitantes de la ciudad en general”.

Es, por lo pronto, una batalla ganada en la Guerra de la Movilidad, en la que van triunfando los automóviles. Por esto, sería un grave error desaparecer la Ciclovía.

“Todo proyecto puede ser mejor, pero es un inicio, es como poner el primer tabique de la pared. (…) yo lo que creería es que hay que ampliarla”, dice Velázquez.

Y el arquitecto visualiza:

De Los Sauces podría llegar a la Zona Universitaria, lo que implicaría mayor número de movilidad. De ahí, puede conectarse con el campus sur de la Universidad Veracruzana en Arco Sur y más personas la ocuparían. “Si después la logramos de alguna forma conectar al Centro, más todavía”.

Requiere también mejorar la iluminación, las atarjeas en las que ciclistas se pueden atorar y otras atenciones.

“También es cierto que de no tener ninguna a tener esta Ciclovía pues estamos mucho mejor”.

Los ingenieros Amy y Rafael coinciden:

“Es generar una demanda inducida, si pones infraestructura para carros, carros va a haber, si pones infraestructura para bicicletas, bicicletas va a haber, nuestro estrategia es justo tener una población importante que se desplace en bicicleta para que el que toma la decisión política diga: ‘ah, ahí hay un público atractivo para mí’ y entonces ya es más fácil… imagínate que llegas con toda la justificación y que llegas con todo el peso social. Dices: ‘mira, ya hay tantos ciclistas, creo es tiempo de poner una infraestructura más grande”.

La Ciclovía, celebra, logró ordenar el espacio público, “lo más importante de una infraestructura”, quitando espacio a carros que sólo permanecían estacionados mientras la vialidad opera de la misma forma.

“Muchos se quejan de que quitó un espacio, no quitó un espacio, sigue ocurriendo lo mismo que ocurría sin Ciclovía, en cuestiones de vialidad, hay dos carriles de circulación que Ruiz Cortines siempre ha tenido dos carriles de circulación y había otro de estacionamiento.

“Ahora sigue habiendo un carril de estacionamiento obviamente respetando las cocheras y algunos espacios conflictivos y hay un pedacito de Ciclovía, no se modificó la circulación”.

“Ya tenemos la Ciclovía, vamos a tratar de hacer una red que te permita desplazarte en otro tipo de transporte. Me daría un montón de gusto que fuera después una red de ciclovías”.

Por su parte, Lizzette, integrante de una histórica dinastía ciclista en Xalapa, opina lo contrario.

—¿Crees que vaya a desaparecer la Ciclovía?

—Sí, o sea, ¿quiénes defienden la Ciclovía? Es una minoría, y finalmente qué bueno que se les brindó el espacio, que se les escuchó, pero yo siento que no es tan funcional.


Este trabajo es parte de la investigación especial Xalapa, Ciudad de Los Carros.