Ir a Menú

Ir a Contenido

Prevencion del Dengue
Universidad Anahuac

Seccin: Estado de Veracruz

Voz de las Madres Veracruzanas

Jorge Salazar Garca 17/02/2020

alcalorpolitico.com

“… no acepto asumir riesgos que no pedí tener”[1]
 
 
En artículo anterior, como un sencillo homenaje, se abordó la lucha por la vida que iniciara un grupo de mujeres en 1987. Su dedicación durante 28 años fue ejemplar, digna y, según mi humilde opinión, nunca bien reconocida en este México aún machista. Con la nota mencionada se logró el contacto de algunas de ellas, así como la respuesta a las preguntas incluídas. Esta es una de sus voces:
 
¿Dónde están ahora?
 
Seguimos en este planeta y en la misma región de nuestro hermoso Estado de Veracruz. Durante 28 años, 1987-2015, realizamos diferentes actividades y estrategias de lucha contra la CNLV: marchas, conferencias en escuelas, asistencia a congresos internacionales, pláticas con diferentes servidores públicos como secretarios de gobierno, diferentes gobernadores hasta el Presidente de la República en turno. Plantones ininterrumpidos durante esos 28 años, sábado a sábado en la Plaza Lerdo frente al Palacio de Gobierno, con la finalidad de mantener la conciencia del peligro que la industria nuclear representa de manera potencial, no sólo en nuestra región sino en el mundo entero.
 
¿Qué ha pasado con el grupo?
 
En la actualidad, a pesar de que no nos manifestamos tan activamente como en los inicios de la lucha, seguimos haciéndolo en nuestro quehacer cotidiano, manteniendo vigente la información sobre el tema, en lo familiar, compartiendo con nuestros seres queridos la comunicación sobre los acontecimientos en este ámbito. En lo social, manteniendo la comunicación con las redes ciudadanas organizadas en las demás luchas ambientales y en lo laboral, en lo personal, como docente de la Universidad, creando espacios para el conocimiento, investigación, reflexión y compromiso social ante problemáticas como la nuclear. La lucha ha tenido etapas de culminación y de declive pero eso no significa que ante los periodos de declive en la participación de muchos grupos los ideales de lucha de madres veracruzanas hayan tenido que cambiar, por el contrario, se hicieron más fuertes, aunque nuestra capacidad de respuesta se haya debilitado por varios factores:
 
- Desgaste físico. Reducción de las integrantes del grupo ampliándose las tareas.
- Emocional. Mantener una sensación de frustración permanente por no lograr generar cambios significativos respecto a nuestros objetivos de lucha social.
- Tener que luchar no sólo por nuestros objetivos frente a las diferentes instancias responsables de las decisiones, control y manejo de LV, sino con la apatía e indiferencia de la misma sociedad.
 
¿Por qué no se manifestaron después del accidente de Fukushima, Japón (2011)?
 
Nunca hemos dejado de manifestarnos ante situaciones como este ejemplo tan grave en el accidente de Fukushima. Precisamente este tipo de eventos tan desafortunados, tan impredecibles, fortalece contundentemente los argumentos para declinar y rechazar los proyectos electronucleares, Usted podrá ver en los siguientes links, lo que hicimos en aquel momento.
 
https://www.youtube.com/watch?v=W2ZLH4Q5Hxs&t=220s
https://www.youtube.com/watch?v=K7nppKA_-M0
https://www.youtube.com/watch?v=CdrG3Hz8hIk&t=46s
 
¿Cuál es su postura ante la posibilidad de construirse otras 4 plantas nucleares en México?
 
Mientras que Laguna Verde siga funcionando con energía nuclear, como integrante del Grupo Antinuclear de Madres Veracruzanas y a nivel personal, estoy convencida que necesito seguir luchando en diferentes formas, para no convertirme en la espectadora de mi propia vida, no acepto asumir riesgos que no pedí tener. En la vida pasan muchas cosas que no podemos evitar pero también tenemos la posibilidad de evitar muchas desgracias o riesgos. De acuerdo al investigador alemán Ulrich Beck, nos encontramos ante una “sociedad del riesgo”, porque “el riesgo no está delimitado local, temporal, ni socialmente; no es imputable conforme a las actuales normas de causalidad, culpa y responsabilidad; y no es compensable ni asegurable. Con la energía nuclear se ha traspasado la frontera entre los riesgos calculables y los peligros incalculables. Estos potenciales de peligro son generados industrialmente, externalizados económicamente, jurídicamente individualizados, técnicamente legitimados y políticamente minimizados”
 
Considero que tengo muchos motivos que se entrelazan dando sentido a lo que hago:
 
- Creo en mí como una persona que tiene la libertad para pensar, cuestionar y decidir respecto a lo que afecte a mi vida, mi familia, mi comunidad, mi país y mi planeta.
 
- Creo en Dios, que me da la oportunidad de conocer los misterios de la vida y sentir la fuerza necesaria para no caerme ante la adversidad y la maravillosa capacidad de amar y ser amada, que me permite disfrutar de la relación con otras personas con el ambiente y conmigo misma.
 
- Creo en la justicia, como un valor universal que nos ayuda a orientar nuestras acciones para lograr construir el bienestar mutuo, personal y colectivo, con la convicción de que todos podemos dirigir nuestros esfuerzos para lograr una convivencia armónica, aceptando nuestras diferencias no como obstáculos o barreras sino como cualidades que lleven a la complementariedad.
 
¿Qué funcionario o presidente les brindó mejor atención?
 
El exsecretario de Protección Civil Ranulfo Márquez siempre nos escuchó, se esforzó por darnos la información que estaba en sus manos, nunca nos mintió. Cárdenas, Heberto Castillo, Porfirio Muñoz Ledo, Laura Itzel Castillo, Manuel Clouthier, Ricardo Anaya, Mario Rojas Alva y algunos otros manifestaron interés. El único presidente que nos recibió fue Carlos Salinas de Gortari, de quien tuvimos una experiencia desafortunada basada en la burla y el engaño. Con el presidente Andrés Manuel López Obrador, no hemos tenido comunicación ni en el pasado ni en la actualidad.
 
¿Algo más que quisiera agregar?
 
Espero haber respondido a sus inquietudes y agradezco nuevamente su interés por lo que ha sido nuestra larga lucha.
 
P.D. En el primer artículo se omitió, involuntariamente, el nombre de Antonia Chiunti Ábrego. Gracias a Reyna Pulido Chiunti sabemos que Doña Antonia “fue un miembro constante del grupo Madres Veracruzanas. Fue de las mujeres con más edad y no faltaba cada sábado a esa protesta, sobre todo cuando se redujo el grupo a menos de seis mujeres. Pero que no fallaban en su protesta constante y silente. Ella murió a los 98 años de edad el 22 de marzo de 2015.
 
[1] Claudia Gutiérrez de Vivanco. Integrante del grupo antinuclea “Madres Veracruzanas”.
[email protected] (comentarios y aclaraciones)
  • PROMOVER
  • Salon de usos multiples
  • Centro Mexicano de Estudios de Posgrado
  • Ipax