Ir a Menú

Ir a Contenido

Sección: Estado de Veracruz

Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (VIII)

- Refinería Dos Bocas, ajena a tendencias energéticas mundiales, al uso racional del gasto público y a la supervisión externa

- La difusión de su evolución ha sido opaca, contradictoria y alejada de la realidad

- Megaproyecto evidenció pifias ejecutivas y de conducción de una política energética moderna por parte de Rocío Nahle

Vctor A. Arredondo 08/02/2024

alcalorpolitico.com

Desde su campaña para la Presidencia, AMLO expresó su pretensión de construir nuevas refinerías en el país, modernizar las existentes para llegar a su máxima capacidad y “ser autosuficientes en el consumo de gasolinas y diésel”. Eso lo reiteraba, a pesar de recibir consejos expertos que le advertían que un plan energético moderno debía incluir la promoción de fuentes energéticas limpias porque “los combustibles fósiles ya van de salida”. Es conocida su dificultad para entender que no puede tener la razón en todo, que no puede hacerse cargo de decisiones complejas que corresponden a especialistas y que “sus meras instrucciones no construyen realidades”. Tales carencias personales lo llevaron a imponer su voluntad para construir su “primera” refinería nueva en Dos Bocas, Tabasco, donde ya la tenía endosada desde hacía años.

Dado que en la licitación correspondiente no hubo empresas que aceptaran los términos de AMLO (concluir la obra en tres años y con un presupuesto de 8 mil millones de dólares), él decidió encargar personalmente la megaobra. Las instancias que escogió fueron: PEMEX (que tenía 40 años de no construir refinerías), la SENER (oficina administrativa dedicada a “definir políticas energéticas para el país” y a garantizar el cumplimiento de normas en el sector), y el Instituto Mexicano del Petróleo, IMP (que nunca ha construido refinerías desde cero, sino que formula estándares para la supervisión de procesos de refinación y remodelación de refinerías ya existentes).

Esa ocurrencia de AMLO fue festinada por Rocío Nahle, encargada de “hacer realidad la nueva refinería en los términos definidos por AMLO”, a pesar de no contar con experiencia ejecutiva para coordinar proyectos de esa envergadura. Lo hizo durante su “discurso inaugural” de la Refinería Dos Bocas, ocurrido hace 19 meses. Ahí presumió que AMLO había “dejado en manos de técnicos mexicanos su construcción”, que la obra se había concluido en tres años, tal y como lo había instruido el Presidente, y que era un honor para ella ser la “Project Manager”, esto es, la coordinadora ejecutiva de dicho megaproyecto. Ante un amplio sector de la opinión pública en México y el extranjero, tales declaraciones eran contrarias a la realidad: faltaban más de dos años para iniciar la refinación completa de combustibles y su distribución en ductos (máximo 290 mil barriles anuales, en lugar de los 340 mil prometidos); se había contratado a empresas extranjeras como Fluor Enterprises, Samsung Engineering, Kellogg Brown & Root y la empresa mexicana Techint (que es parte de un corporativo global), para asegurar la eventual conclusión de ese proyecto, bajo fechas y costos muy superiores a los exigidos originalmente por AMLO; se pronosticaba que el costo real de esa obra rebasaría los 18 mil millones de dólares; y los retrasos, gastos galopantes y excusas contradictorias obligaron a que Rocío Nahle fuera reemplazada como Project Manager, contratando para esa función especializada a dos empresas mexicanas.



En el marco de sus funciones constitucionales, el INAI apoyó la solicitud ciudadana de obtener información sobre procesos, contratos y costos relacionados con la construcción de Dos Bocas. Y al igual que con el resto de las megaobras de AMLO, tales solicitudes fueron atendidas a cuentagotas, hasta que el Poder Ejecutivo terminó por negar la entrega de la información, declarar varios de los megaproyectos como “obras de seguridad nacional” (y por tanto sin obligación de rendir cuentas públicas), atacar a todo organismo autónomo, centro de investigación o medio de comunicación que se atreviera a indagar o aportar datos distintos a los oficiales. Para esto último, ya tenía la mejor excusa: quienes exigían el derecho ciudadano, consagrado en nuestra Constitución, de acceso a la información pública, eran “conservadores, neoliberales y traidores a la patria”.

Esto significó que el propio gobierno empezó a contravenir las normas que nos hemos impuesto para consolidar nuestra civilidad y armonía social. A lo anterior, se sumó la abusiva actuación de “los legisladores” de MORENA que, sin sustento legal alguno, han detenido el nombramiento de los miembros faltantes del Consejo Consultivo del INAI (como ha sido el caso injustificado de otras instancias) y las intenciones fallidas de AMLO por desaparecerlo, junto con otros organismos autónomos. ¿Y qué decir de su persistente ataque al Poder Judicial y a los medios de comunicación que le estorban en sus actos autoritarios y opacos? He ahí un grave ejemplo en la historia de México sobre la manera en que el poder público pretende doblegar los derechos de sus ciudadanos. Y en esa intentona, es patético observar a los subordinados de AMLO, “liberales de izquierda”, que han aceptado ser partícipes de esta trágica etapa del actual Tiempo Mexicano (Carlos Fuentes dixit). Son tendencias irrefutables hacia el autoritarismo. Si el Ejército mexicano decide seguir aceptando encomiendas civiles, sólo por sacar provecho de esas discutibles prebendas presidenciales, estará avalando una torpeza histórica que puede convertirse en la génesis de una dictadura.


------
Artículos de esta serie:
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (XII)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (XI)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (X)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (IX)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (VIII)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (VII)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (VI)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (V)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (IV)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (III)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (II)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (I)