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Sección: Estado de Veracruz

Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (VII)

- Megaproyectos de AMLO: ¿Ocurrencias de un pasado que ya se fue o iniciativas para un futuro promisorio?

- Indispensable valorar costo-beneficio para asegurar su “sustentabilidad integral”

Vctor A. Arredondo 06/02/2024

alcalorpolitico.com

En los próximos 26 años el mundo estará transitando de manera categórica hacia las fuentes de energía renovable, la movilidad eléctrica y los combustibles limpios para aminorar las terribles crisis del cambio climático. A partir de los acuerdos multinacionales de la ONU (COP27), en la que México ha suscrito compromisos ineludibles, como el de la emisión cero de carbono (CO2) para el 2050, el mundo incorporará políticas ambientales más exigentes. Algunas de ellas incluirán tarifas penalizadoras por las emisiones de gases invernadero; reducción de subsidios a los combustibles fósiles; mayores incentivos para los servicios ambientales, procesos productivos “verdes” y hogares basados en energía limpia; así como disposiciones para ampliar las instancias sociales que monitoreen la evolución de la contaminación.

Tales medidas serán aplicables tanto a los gobiernos que han suscrito los acuerdos del COP27, como a empresas públicas y privadas, la población en general, la banca nacional e internacional, aseguradoras, y organismos encargados de monitorear su cumplimiento. El monitoreo ambiental no sólo evaluará las emisiones contaminantes de cada modalidad de transporte, empresa o entidad pública, sino también, las emisiones que producen sus respectivas fuentes de suministro. Esto es, las empresas y servicios se verán obligadas a recurrir a fuentes limpias de suministro para no ser penalizadas, sino objeto de incentivos financieros y/o mercantiles.

Por tanto, uno de los criterios fundamentales para determinar el costo beneficio de los megaproyectos del actual gobierno es el ambiental. Otro criterio es el de la rentabilidad y autosuficiencia económica, comparado con su aporte social real, no el originalmente programado. La construcción del Tren Maya ha sido objeto de severas críticas por grupos ambientalistas y de arqueólogos por la afectación de hábitats selváticos y corredores naturales de especies en peligro de extinción, cenotes, cuerpos de agua y sitios arqueológicos. A ello habrá que agregar el uso exclusivo de diésel en una cuarta parte de sus trenes y de un sistema híbrido electricidad-diésel en el resto. Una forma de aminorar el impacto ambiental negativo con visión de futuro, hubiera sido la de incorporar trenes operados, al cien por ciento, con energía limpia. Ese asunto quedará pendiente de solución, si es que es rentable con respecto a su demanda real. También debe quedar claro que el Tren Maya necesitará subsidios, no sólo porque durante años, el volumen de pasajeros y carga no lo hará económicamente rentable, sino porque aún en países donde existe gran tradición y alta demanda por ese tipo de transportación, su operación es subsidiada públicamente. El verdadero costo-beneficio social de ese megaproyecto será objeto de escrutinio en los próximos años.



El proyecto del aeropuerto de Texcoco era el de suplir al actual AICM con instalaciones mejor planeadas y mucho más amplias, que hicieran viable la operación de un nodo mexicano de transporte aéreo en América del Norte (Hub). El AIFA, si bien cuenta con instalaciones dignas, dada su ubicación, dimensión y características, tendrá una operación acotada en el futuro como aeropuerto complementario al AICM. Además, hay que añadir que este último debe ser objeto de una remodelación mayor para manejar el flujo actual y futuro de pasajeros y cargas. Esto es, además del costo de construcción real del AIFA (información que el gobierno ha mantenido en reserva, como es el caso de otros megaproyectos), habrá que sumar el costo de haber abandonado la inversión ya hecha en Texcoco, los costos de obligaciones financieras ya contratadas con inversionistas y el costo que representará la mejora del AICM. Ese inmenso volumen de recursos públicos habrá de ser comparado con el beneficio real que representará el AIFA como aeropuerto complementario, y el costo de oportunidad perdido con la cancelación del aeropuerto de Texcoco. Es imposible que el balance final justifique su abandono, ante el inmenso gasto público implicado, el acotado beneficio del AIFA (aunque es de esperarse que sus vuelos sigan creciendo) y la pérdida para nuestro país de un aeropuerto con visión de futuro.

El Corredor Transístmico, una larga y anhelada aspiración de México desde el siglo 19, es el megaproyecto con mejores perspectivas, siempre y cuando se asegure su “sustentabilidad integral”. En otra serie de artículos publicados en “Al Calor Político” me he referido a los estándares que habrá de cumplir su planeación y operación. En esencia, se deberá asegurar un transporte multimodal que incorpore los últimos procesos y tecnologías amigables con la naturaleza, la gente y el territorio. Los parques industriales y las empresas a instalarse deberán cumplir con los requisitos de una “economía circular” que capture, transforme y reutilice los desechos; que utilicen energías renovables y procesos limpios, que paguen bien a sus empleados y les ofrezcan oportunidades de desarrollo personal, que fomenten las áreas verdes y los servicios ambientales de las comunidades aledañas y que contribuyan a la sustentabilidad del territorio, en el sentido más amplio. En cambio, el megaproyecto peor calificado por expertos en materia ambiental, energética y financiera es la Refinería de Dos Bocas. Se trata de una ocurrencia presidencial basada en una visión retrógrada, en un compromiso “lugareño” y en un proyecto sin la debida planeación, supervisión ni control constructivo y presupuestal. Este tema se tratará en la siguiente entrega.


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Artículos de esta serie:
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (XII)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (XI)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (X)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (IX)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (VIII)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (VII)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (VI)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (V)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (IV)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (III)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (II)
Discurso Político, Gestión Pública y Resultados Gubernamentales: Dilemas y Contradicciones (I)