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Columnas y artículos de opinión

De Plutarco a Don Andrés

Causas y efectos

Por: Alfredo Ríos Hernández

18/06/2021

alcalorpolitico.com

*Transformación salarial
*Falsos agentes de Tránsito
*Toleran asaltos en bancos
 
En 1926 estalló en México uno de los escenarios que, en el transcurrir de cuatro años (del 26 al 29), resultaron espantosamente sangrientos sobre tierras mexicanas, fueron los combates sanguinarios originados por el gobierno del entonces presidente de los mexicanos, Don Plutarco Elías Calles, quien manipulaba con la fuerza de su carácter al Ejército y núcleos sociales vinculados con el poderío presidencial, ámbitos desde los cuales se maquinaba la expulsión de religiosos hacia el extranjero, sobre todo a sacerdotes de otros países, al tiempo que (fíjese Usted bien) en los ámbitos gubernamentales se impulsaba la idea de separar a la religión católica de El Vaticano, para que actuara con independencia y sin vinculación con “creencias extrañas” a nuestro país.
 
En tales marcos de transformación, surgió en aquellos días un cuerpo armado integrado por mexicanos, que fueron identificados como “Los Cristeros”, mismos que se fijaron como objetivo fundamental, la defensa de la Iglesia Católica así como su propia fe religiosa, ello, derivado de las acciones violentas que ejecutaban las fuerzas armadas mexicanas, lo que originó un escenario de confrontación armada que nuestra historia califica como “La Guerra Cristera”.
 
Los encarcelamientos y fusilamientos de quienes violaban la Ley Calles, cuya finalidad primordial consistía en que el país practicara una religión independiente a la que tiene como pilar la ciudad de Roma, perseguía en el fondo la existencia de una Iglesia que no dependiera de El Vaticano, sino que el control de sus templos y religiosos, así como de sus creyentes, se ejerciera desde la Presidencia de la República, o sea, desplazar la autoridad del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, para ser trasladada hacia los intereses de la Silla Presidencial del Palacio Nacional Mexicano.
 
Las referencias que sobre La Guerra Cristera recibimos (nosotros los viejos) en nuestros tiempos escolares, incluso en escuelas oficiales, refería un abuso del poder gubernamental que incluso violentaba legados de la historia como el escrito por Benito Juárez: “Tanto entre las naciones como entre los individuos, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
 
Claro debe tener todo gobernante que, en el marco de sus funciones, gobierna para un conglomerado social en el que se practican diversas creencias religiosas, incluso son numerosos los mexicanos que tenemos familiares (sanguíneamente cercanos) que practican distintos credos religiosos, precisamente quien esto escribe transita por dichos escenarios y, en esos marcos, he acudido a templos de mis parientes en donde me sumo a sus prácticas religiosas, porque en México existe la libertad religiosa y mi familia me inculcó que, el Supremo, precisamente se encuentra por doquiera donde sea apropiadamente invocado.
 
Bajo tales contextos... un gobernante, sea alcalde, gobernador y sobre todo Presidente de un país, incluyendo en esos marcos al sector legislativo, debe conducirse frente a escenarios religiosos en los marcos del respeto que le debe como funcionario a todo ciudadano, sea del credo religioso que fuere y, por lo mismo, está obligado a evitar el asumir posturas que pudieran referir predilecciones en ámbitos religiosos, por lo que su actuar requiere de la mesura que le impone ser el portador de la Banda Presidencial, que constituye el responsabilizarse para generar bienestar y buen gobierno en lo general en bien de la unidad, el esfuerzo, la productividad, la legalidad y el bienestar de toda la población... Todo ello sin distinción de rasgos, sectores y creencias religiosas.
 
Los estudiosos apuntan que La Guerra Cristera, dejó entre muchas otras secuelas de terror la cifra de 90 mil mexicanos muertos, brindamos las referencias al respecto, porque no deja de ser preocupante que documentos escritos por el Presidente de La República, registren como vías para su distribución a centros religiosos, ignorando con ello la sabias palabras de “Dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”, legado que no aprendió Plutarco Elías Calles, originando con ello una masacre con miles de víctimas sobre el territorio mexicano.
 
¿Para qué complicarnos la vida?
 
Lo que se lee
 
El tema no es nuevo, incluso refiere su origen en la inmensa capital del país, el multitudinario Distrito Federal como lo identificamos los de “la cuarta” edad, en la cual nos alcanzó la cuarta transformación y, vaya que nuestra avanzada edad sí constituye una transformación al estilo actual, porque la primera es el paso de la lactancia hacia la niñez, la segunda ya convertidos en jóvenes, la tercera es cuando nos transformamos en adultos y, con la cuarta transformación nos encontramos más cerca del más allá que del más acá.
 
Así las cosas, en las cuatro etapas de la vida hemos advertido el que, mientras más viejos somos, menos poder adquisitivo tiene el salario mínimo, que debiera ser reclasificado como “salario del miedo 2021”, porque mire Usted que el dinero ya no alcanza para nada, hablo en torno al bolsillo de numerosos trabajadores, o debería de escribir “millones” que en lugar de alegrarse al recibir su infame salario, sufren frente a un panorama que les es incierto, porque sus ingresos nos les alcanzan, como a la anciana “Bartola” que con dicho ingreso “paga la renta, el teléfono y la luz” y, si lo recibido no le es suficiente, ni para lo uno y mucho menos para lo otro... Pero cheque los precios en el changarro o el supermercado, en donde por las cifras pareciera que vivimos en Paris.
 
Lo que se ve
 
Ahora resulta que en la cafetera ciudad de Córdoba, han iniciado la aplicación de operativos delincuenciales, para sorprender a conductores cometiendo “maniobras imaginarias” que son acreedoras a multas, pero no se levanta la infracción si el conductor (sobre todo damas) “afloja el cuerpo” con “un milagro” de pesitos “por fuera” o, cuando menos “un quinientón”...
 
La neta es que dichos uniformados quién sabe dónde se robaron la vestimenta, pero en su actuar siembre buscan conductores con mayores posibilidades de ser sorprendidos por los falsos agentes, como lo son los jóvenes o jovencitas, las cuales es factible que ni siquiera porten licencia de manejar, lo que fortalece más la estafa.
 
Lo positivo es que ya empezaron las detenciones policiacas para frenar a estos atracadores y falsos oficiales, sin que ello quiera decir que otros no prosigan con las prácticas delictivas en referencia, pero esperamos que ahí muera la bronca.
 
Lo que se oye
 
Y... ¿Cómo será posible que los asaltantes de clientes bancarios, siempre despojen a los clientes que mayores cifras de dinero retirar de las ventanillas bancarias?...
 
¿Cómo detectan tales escenarios?...
 
¿Quiénes les informan sobre la persona “apropiada” para ser víctima del asalto?...
 
¿Por qué la policía no mantiene permanente vigilancia en torno a las instalaciones bancarias?...
 
¿Acaso los clientes bancarios no tienen derecho a ser protegidos, tanto por la empresa bancaria, como por los cuerpos de seguridad pública de la región?...
 
¿Por qué si las autoridades tienen referencias sobre la práctica de ése tipo de asaltos, no proceden en consecuencia para proteger a la colectividad en tales escenarios?...
 
Muchos posiblemente reflexionaran en que la respuesta “no está en chino”... Usted apreciado lector: ¿También piensa igual?... Ahí la dejamos y le ruego disfrutar de un buen fin de semana.

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