28 de abril de 2026
alcalorpolitico.com
¿Qué pasa en México? “Serenidad y paciencia, mi querido Solín”, dijo Kalimán. Y el Chapulín Colorado: “¡Calma, calma! ¡Que no panda el cúnico!” Desde allá arriba todo lo tienen controlado: México es cabrón, le duela a quien le duela; más bien, aunque nos esté doliendo. Pero por esta ocasión no seré un aguafiestas. ¡Pos qué caray! Si casi siempre -ese “casi” que está haciendo añicos a nuestro país- estamos celebrando, conmemorando -no es lo mismo, pero da igual- y hasta enfiestados, pese a que, a todas luces, o sea, a todas opacidades, corran vientos amenazantes que anuncien tempestades. ¡Corte! Dije que no seré un aguafiestas.
Recientemente, hemos pasado, como cada año, por el Día Internacional de la Madre Tierra (22 de abril); Día Internacional de Libro (23 de abril) y otros diítas por ahí. Dije “hemos pasado”, porque nomás pasamos soltando palabras vacías y cero resultados. Ya saben lo que sufre nuestra Madre Tierra; ya saben que no leemos -y no sabemos leer- ni siquiera las señaléticas, ¿cómo quieren que nos adentraremos en el mundo maravilloso de los libros?
Inmersos en bárbaras preocupaciones bárbaras -de barbarie-; gozando de inutilidades, porque, en estos tiempos, parece que “lo más importante de la vida es lo inútil; confundimos lo útil con lo valioso” (José Antonio Lozano Diez dixit), y dejamos de lado a nuestra niñez. Eso debería preocuparnos, porque los Valores se están esfumando, los estamos enterrando.
Otra vez, festejemos el Día del Niño... Bueno, Día de la Niñez. ¿Hay algo nuevo bajo el sol? Sí, nada por aquí, nada por allá. Eso le damos y dejaremos a nuestra niñez.
Mi amigo Julio B, Méndez Vallejo, hace unos meses me firmó su estupendo libro para peques, jóvenes y para quienes les interese leer la buena literatura, El limbo de María. Les comparto parte de la dedicatoria que me anotó: “...ayudemos por medio de las letras a nuestros jóvenes. El universo necesita de gente ilustrada y comprometida para dejar una semilla para el futuro”. Así es, mi gran estimado y querido amigo Julio, sobre todo: gente “comprometida para dejar una semilla para el futuro”.
Manos a la obra, cada quien desde su trinchera. Pero hagámoslo. Kalimán dice: “Incluso el camino más largo empieza con el primer paso”. Y Antoine de Saint-Exupéry escribió: “Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan.”
Ahí se las dejo. Por lo pronto, para afinar el canto a la vida, les comparto lo siguiente. Etgar Keret, en su genial cuento “El truco del sombrero”, escribe:
“Al final de la función saco un conejo del sombrero. Siempre lo dejo para el final, porque a los niños les encantan los animales. A mí, por lo menos, me encantaban cuando era pequeño. Así se puede poner fin a la representación en su momento cumbre, que es cuando paseo al conejo por entre los niños y estos pueden acariciarlo y darle de comer. Antes, las cosas, realmente eran así; hoy en día a los niños les impresiona menos, pero de todos modos dejo lo del conejo para el final. Ese es el truco que, por mucho, más me gusta, es decir, el que más me gustaba. Mantengo todo el rato los ojos fijos en el público, la mano entra en el sombrero y tantea en sus profundidades hasta que encuentra las orejas de Kasam, mi conejo. Y entonces:
–¡Alabím alabám, Kasam va! –Y lo saco.”
Léanlo completo; es otro mundo.
Los días y los temas
Disculpas mil, pero no puedo dejar de pasar la realidad y, desde mi trinchera reconstruir el futuro. Me anima la ficción, la creación, la reflexión y el pensamiento -no es lo mismo, pero da igual-. Déjenme y ahí les va.
De acuerdo con un informe del Grupo Interinstitucional de la ONU para la Estimación de la, Mortalidad en la Niñez (UN IGME, por sus siglas en inglés), en 2024 “murieron en el mundo alrededor de 4,9 millones de niños antes de cumplir cinco años, la mayoría por causas prevenibles. Casi la mitad, 2,3 millones, se produjeron en los primeros 28 días de vida, y dos regiones, África subsahariana y Asia meridional, concentran el 80% de todas las muertes. Si las tendencias actuales continúan, se prevé que 27,3 millones de niños mueran de aquí a 2030, casi la mitad durante el primer mes de vida. La gran mayoría de estas muertes proyectadas se concentrarán en África subsahariana (16,8 millones) y Asia meridional (6,3 millones).” (elpais.com, 17/03/2026).
¿Qué pasa en México?
De cinismo y anexas
Van dos microcuentos por la niñez, a ver si leen. O por los papás, pa’ que orienten a los peques y jóvenes.
“El destino”, de Frank Kafka.
Una jaula salió en busca de un pájaro.
***
“El globo”, de Miguel Saiz.
Mientras subía y subía, el globo lloraba al ver que se le escapaba el niño.
Hasta la próxima.
Recientemente, hemos pasado, como cada año, por el Día Internacional de la Madre Tierra (22 de abril); Día Internacional de Libro (23 de abril) y otros diítas por ahí. Dije “hemos pasado”, porque nomás pasamos soltando palabras vacías y cero resultados. Ya saben lo que sufre nuestra Madre Tierra; ya saben que no leemos -y no sabemos leer- ni siquiera las señaléticas, ¿cómo quieren que nos adentraremos en el mundo maravilloso de los libros?
Inmersos en bárbaras preocupaciones bárbaras -de barbarie-; gozando de inutilidades, porque, en estos tiempos, parece que “lo más importante de la vida es lo inútil; confundimos lo útil con lo valioso” (José Antonio Lozano Diez dixit), y dejamos de lado a nuestra niñez. Eso debería preocuparnos, porque los Valores se están esfumando, los estamos enterrando.
Otra vez, festejemos el Día del Niño... Bueno, Día de la Niñez. ¿Hay algo nuevo bajo el sol? Sí, nada por aquí, nada por allá. Eso le damos y dejaremos a nuestra niñez.
Mi amigo Julio B, Méndez Vallejo, hace unos meses me firmó su estupendo libro para peques, jóvenes y para quienes les interese leer la buena literatura, El limbo de María. Les comparto parte de la dedicatoria que me anotó: “...ayudemos por medio de las letras a nuestros jóvenes. El universo necesita de gente ilustrada y comprometida para dejar una semilla para el futuro”. Así es, mi gran estimado y querido amigo Julio, sobre todo: gente “comprometida para dejar una semilla para el futuro”.
Manos a la obra, cada quien desde su trinchera. Pero hagámoslo. Kalimán dice: “Incluso el camino más largo empieza con el primer paso”. Y Antoine de Saint-Exupéry escribió: “Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan.”
Ahí se las dejo. Por lo pronto, para afinar el canto a la vida, les comparto lo siguiente. Etgar Keret, en su genial cuento “El truco del sombrero”, escribe:
“Al final de la función saco un conejo del sombrero. Siempre lo dejo para el final, porque a los niños les encantan los animales. A mí, por lo menos, me encantaban cuando era pequeño. Así se puede poner fin a la representación en su momento cumbre, que es cuando paseo al conejo por entre los niños y estos pueden acariciarlo y darle de comer. Antes, las cosas, realmente eran así; hoy en día a los niños les impresiona menos, pero de todos modos dejo lo del conejo para el final. Ese es el truco que, por mucho, más me gusta, es decir, el que más me gustaba. Mantengo todo el rato los ojos fijos en el público, la mano entra en el sombrero y tantea en sus profundidades hasta que encuentra las orejas de Kasam, mi conejo. Y entonces:
–¡Alabím alabám, Kasam va! –Y lo saco.”
Léanlo completo; es otro mundo.
Los días y los temas
Disculpas mil, pero no puedo dejar de pasar la realidad y, desde mi trinchera reconstruir el futuro. Me anima la ficción, la creación, la reflexión y el pensamiento -no es lo mismo, pero da igual-. Déjenme y ahí les va.
De acuerdo con un informe del Grupo Interinstitucional de la ONU para la Estimación de la, Mortalidad en la Niñez (UN IGME, por sus siglas en inglés), en 2024 “murieron en el mundo alrededor de 4,9 millones de niños antes de cumplir cinco años, la mayoría por causas prevenibles. Casi la mitad, 2,3 millones, se produjeron en los primeros 28 días de vida, y dos regiones, África subsahariana y Asia meridional, concentran el 80% de todas las muertes. Si las tendencias actuales continúan, se prevé que 27,3 millones de niños mueran de aquí a 2030, casi la mitad durante el primer mes de vida. La gran mayoría de estas muertes proyectadas se concentrarán en África subsahariana (16,8 millones) y Asia meridional (6,3 millones).” (elpais.com, 17/03/2026).
¿Qué pasa en México?
De cinismo y anexas
Van dos microcuentos por la niñez, a ver si leen. O por los papás, pa’ que orienten a los peques y jóvenes.
“El destino”, de Frank Kafka.
Una jaula salió en busca de un pájaro.
***
“El globo”, de Miguel Saiz.
Mientras subía y subía, el globo lloraba al ver que se le escapaba el niño.
Hasta la próxima.