21 de enero de 2026
alcalorpolitico.com
Desde que Cuitláhuac (el peor gobernador que ha tenido Veracruz) asumió la gubernatura ya se sabÃa quién serÃa en 2024 el candidato de Morena para la gubernatura. Solo Patrocinio Cisneros, con el paso de los meses, creyó otra cosa.
Ahora es otra la situación. Hasta el dÃa de hoy, dentro del Movimiento de Regeneración Nacional, no hay nada para nadie, la moneda está en el aire.
Una cosa es segura, porque está claro que asà es su forma de entender y ejercer el poder, la gobernadora RocÃo Nahle querrá dejar sucesor, pero de ahà a que pueda es otra cosa.
Solo Fidel Herrera pudo plenamente dejar sucesor (Javier Duarte), al no haber presidente de la República de su mismo partido; quien gobernaba era el panista Felipe Calderón. Seis años antes de eso, Miguel Alemán (igual, sin presidente priista) tuvo la última palabra para que Fidel alcanzara la candidatura, pero lo presionaron otros factores de poder.
Actualmente el gabinete de la Gobernadora es de bajo nivel y no se ve que, salvo el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, alguno pueda crecer, ni aunque los empujen este y los próximos tres años.
La senadora Raquel Bonilla, quien está en la Cámara Alta porque la titular del escaño, Claudia Tello, solicitó licencia para ser secretaria de Educación de Veracruz, solo serÃa conocida en Poza Rica, de donde ya fue diputada federal, pero de ahà en fuera su trabajo como legisladora es desconocido.
Otras cartas que podrá jugar Nahle son las alcaldesas de Veracruz y de Xalapa, Rosa MarÃa Hernández Espejo y Daniela Griego, y el presidente de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo, pero tienen que hacer una buena labor, destacarse sobre todos los demás y manejar bien su imagen.
Algo tendrá que hacer la Gobernadora porque apenas en un año le ha sacado ventaja el senador Manuel Huerta, a quien odian y critican, pero no hacen nada efectivo por detenerlo en su carrera por ser el próximo candidato de Morena a la gubernatura.
Falta mucho para la sucesión, dirán Nahle y sus seguidores, pero en polÃtica el tiempo, para este tipo de casos, pasa rápido.
Como se ve, no hay nada claro en torno a quién pudiera ser el sucesor de Nahle, pero de ahà a que Morena vaya a ceder una gubernatura como la de Veracruz hay una gran diferencia.
Me refiero a la posibilidad de que, vÃa negociaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum o el poder tras el trono, decidan entregar desde ahora la gubernatura de Veracruz al Partido Verde (PVEM).
Cierto que actualmente está o estaba el estira y afloja para sacar adelante la propuesta de reforma electoral de la Presidenta, pero darle al PVEM las candidaturas a las gubernaturas de Quintana Roo y San Luis PotosÃ, asà como elevarle un poco su cuota en las cámaras de Diputados y Senadores es más que suficiente.
Esa decisión será de la actual Presidenta, de quien sea el candidato presidencial y tal vez del nuevo innombrable.
Javier Herrera Borunda, diputado federal por el Partido Verde, de 45 años, tendrá que seguir trabajando la plaza y ya se verán sus condiciones por ahà del 2033 o 2034, para ver sus posibilidades para el 2036.
Ahora es otra la situación. Hasta el dÃa de hoy, dentro del Movimiento de Regeneración Nacional, no hay nada para nadie, la moneda está en el aire.
Una cosa es segura, porque está claro que asà es su forma de entender y ejercer el poder, la gobernadora RocÃo Nahle querrá dejar sucesor, pero de ahà a que pueda es otra cosa.
Solo Fidel Herrera pudo plenamente dejar sucesor (Javier Duarte), al no haber presidente de la República de su mismo partido; quien gobernaba era el panista Felipe Calderón. Seis años antes de eso, Miguel Alemán (igual, sin presidente priista) tuvo la última palabra para que Fidel alcanzara la candidatura, pero lo presionaron otros factores de poder.
Actualmente el gabinete de la Gobernadora es de bajo nivel y no se ve que, salvo el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, alguno pueda crecer, ni aunque los empujen este y los próximos tres años.
La senadora Raquel Bonilla, quien está en la Cámara Alta porque la titular del escaño, Claudia Tello, solicitó licencia para ser secretaria de Educación de Veracruz, solo serÃa conocida en Poza Rica, de donde ya fue diputada federal, pero de ahà en fuera su trabajo como legisladora es desconocido.
Otras cartas que podrá jugar Nahle son las alcaldesas de Veracruz y de Xalapa, Rosa MarÃa Hernández Espejo y Daniela Griego, y el presidente de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo, pero tienen que hacer una buena labor, destacarse sobre todos los demás y manejar bien su imagen.
Algo tendrá que hacer la Gobernadora porque apenas en un año le ha sacado ventaja el senador Manuel Huerta, a quien odian y critican, pero no hacen nada efectivo por detenerlo en su carrera por ser el próximo candidato de Morena a la gubernatura.
Falta mucho para la sucesión, dirán Nahle y sus seguidores, pero en polÃtica el tiempo, para este tipo de casos, pasa rápido.
Como se ve, no hay nada claro en torno a quién pudiera ser el sucesor de Nahle, pero de ahà a que Morena vaya a ceder una gubernatura como la de Veracruz hay una gran diferencia.
Me refiero a la posibilidad de que, vÃa negociaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum o el poder tras el trono, decidan entregar desde ahora la gubernatura de Veracruz al Partido Verde (PVEM).
Cierto que actualmente está o estaba el estira y afloja para sacar adelante la propuesta de reforma electoral de la Presidenta, pero darle al PVEM las candidaturas a las gubernaturas de Quintana Roo y San Luis PotosÃ, asà como elevarle un poco su cuota en las cámaras de Diputados y Senadores es más que suficiente.
Esa decisión será de la actual Presidenta, de quien sea el candidato presidencial y tal vez del nuevo innombrable.
Javier Herrera Borunda, diputado federal por el Partido Verde, de 45 años, tendrá que seguir trabajando la plaza y ya se verán sus condiciones por ahà del 2033 o 2034, para ver sus posibilidades para el 2036.