05 de noviembre de 2026
alcalorpolitico.com
La presidenta Claudia Sheinbaum la negó tres veces, y nadie resiste semejante mensaje. Y ahora, para muchos, la salida de Guadalupe Taddei, la presidenta del Instituto Nacional Electoral, es asunto de ayer y pronto se olvidará por más investigaciones que se hagan. Pero todavía falta mucho para que se haga justicia, o para que Morena sepulte el escándalo de corrupción que protagonizó con nuevos escándalos de corrupción protagonizados por otros funcionarios de la cuarta transformación.
Hasta ahí llegó la mujer "profesional, honesta, íntegra, experimentada, progresista, demócrata", que recomendó el señor que se fue a su rancho y ahora desconocen propios y extraños. El intento de responsabilizar a otros por el nombramiento de la señora no funcionó, porque ya es de todos conocida la estrategia morenista de culpar al pasado por los pecados del presente.
Con la presidenta del INE salieron quince personas, unas por decisión propia y otras porque les pidieron la renuncia, y hasta puede que algunas de ellas, o de las que todavía faltan por aparecer – porque la suciedad flota –, terminen en la cárcel. Serán pájaros menores. En cuanto a los que compraron su acceso a contratos, las autoridades, tan prestas a dar declaraciones, no han dicho nada, aunque hay pruebas documentales y de video de los sobornos que pagaron. Parecería que la cuarta transformación consiste en no castigar a los corruptos.
Otros impunes
Un ejemplo de la impunidad es Veracruz, tantas veces heroica y tantas veces víctima de estafas y robos. La secretaría de Educación del estado fue, es y tal vez será nido de corrupción a gran escala. La Auditoría Superior de la Federación, que había pedido las listas de los profesores de Veracruz – "una locura" según la gobernadora Rocío Nahle – descubrió que ciento cinco trabajadores ocupaban plazas en más de un centro de trabajo; ciento treinta empleados recibieron pagos a trabajadores que estaban con licencia sin goce de sueldo; que ochenta y siete trabajadores siguieron recibiendo salarios después de su baja; que cuatro personas tenían plaza en distintos estados; que un funcionario recibió más de medio millón de pesos mientras estaba comisionado en su sindicato pero no hacía labores relacionadas con la educación; que hubo pagos a muertos. Todos están identificados.
Ya no se trata únicamente de recuperar el dinero que se pagó ilegalmente, ni se trata solo de castigar a quienes permitieron que eso sucediera. Quienes recibieron esos sueldos sin tener derecho a ellos son cómplices de fraude administrativo, desvío de recursos públicos y ejercicio indebido de funciones, que se castigan con la separación inmediata del cargo y la inhabilitación para ocupar otros cargos públicos en el caso de funcionarios, y la presentación de denuncias penales formales para la restitución del dinero y penas de cárcel para los responsables.
Pero no va a pasar nada, como no ha pasado nada cuando otros funcionarios en otros gobiernos denunciaron que había aviadores donde hubiera, y ofrecieron limpiar lo que su propio partido y otros permitieron y hasta alentaron. No hicieron nada. No se sabe de ningún funcionario que haya sido castigado por permitir este tipo de fraude.
Dijeron que no se iba a tolerar que hubiera nóminas irregulares, y los casos detectados se iban a turnar a procedimientos administrativos, porque el robo de salarios se resume en procedimientos administrativos. Y hasta ahí. Ni funcionarios ni aviadores se hicieron responsables del agravio a las finanzas públicas. Tengan su transformación.
Desde el balcón
Hace frío. Uno sale al balcón y ve la Luna y más allá Júpiter y Marte y una estrella, y después más estrellas. Es luscofusco y pronto será de noche. Uno alza la copa ante el cielo incierto y brinda por los resultados de las elecciones en Estados Unidos. Y piensa en lo que vendrá.
Hasta ahí llegó la mujer "profesional, honesta, íntegra, experimentada, progresista, demócrata", que recomendó el señor que se fue a su rancho y ahora desconocen propios y extraños. El intento de responsabilizar a otros por el nombramiento de la señora no funcionó, porque ya es de todos conocida la estrategia morenista de culpar al pasado por los pecados del presente.
Con la presidenta del INE salieron quince personas, unas por decisión propia y otras porque les pidieron la renuncia, y hasta puede que algunas de ellas, o de las que todavía faltan por aparecer – porque la suciedad flota –, terminen en la cárcel. Serán pájaros menores. En cuanto a los que compraron su acceso a contratos, las autoridades, tan prestas a dar declaraciones, no han dicho nada, aunque hay pruebas documentales y de video de los sobornos que pagaron. Parecería que la cuarta transformación consiste en no castigar a los corruptos.
Otros impunes
Un ejemplo de la impunidad es Veracruz, tantas veces heroica y tantas veces víctima de estafas y robos. La secretaría de Educación del estado fue, es y tal vez será nido de corrupción a gran escala. La Auditoría Superior de la Federación, que había pedido las listas de los profesores de Veracruz – "una locura" según la gobernadora Rocío Nahle – descubrió que ciento cinco trabajadores ocupaban plazas en más de un centro de trabajo; ciento treinta empleados recibieron pagos a trabajadores que estaban con licencia sin goce de sueldo; que ochenta y siete trabajadores siguieron recibiendo salarios después de su baja; que cuatro personas tenían plaza en distintos estados; que un funcionario recibió más de medio millón de pesos mientras estaba comisionado en su sindicato pero no hacía labores relacionadas con la educación; que hubo pagos a muertos. Todos están identificados.
Ya no se trata únicamente de recuperar el dinero que se pagó ilegalmente, ni se trata solo de castigar a quienes permitieron que eso sucediera. Quienes recibieron esos sueldos sin tener derecho a ellos son cómplices de fraude administrativo, desvío de recursos públicos y ejercicio indebido de funciones, que se castigan con la separación inmediata del cargo y la inhabilitación para ocupar otros cargos públicos en el caso de funcionarios, y la presentación de denuncias penales formales para la restitución del dinero y penas de cárcel para los responsables.
Pero no va a pasar nada, como no ha pasado nada cuando otros funcionarios en otros gobiernos denunciaron que había aviadores donde hubiera, y ofrecieron limpiar lo que su propio partido y otros permitieron y hasta alentaron. No hicieron nada. No se sabe de ningún funcionario que haya sido castigado por permitir este tipo de fraude.
Dijeron que no se iba a tolerar que hubiera nóminas irregulares, y los casos detectados se iban a turnar a procedimientos administrativos, porque el robo de salarios se resume en procedimientos administrativos. Y hasta ahí. Ni funcionarios ni aviadores se hicieron responsables del agravio a las finanzas públicas. Tengan su transformación.
Desde el balcón
Hace frío. Uno sale al balcón y ve la Luna y más allá Júpiter y Marte y una estrella, y después más estrellas. Es luscofusco y pronto será de noche. Uno alza la copa ante el cielo incierto y brinda por los resultados de las elecciones en Estados Unidos. Y piensa en lo que vendrá.