1 de mayo de 2026
alcalorpolitico.com
Una a favor de la Gobernadora: la zona del Palacio de Gobierno ha quedado bonita, bien pintada e iluminada, dando la imagen merecida para esa parte de la capital del Estado.
La cuestión es que ese mismo empeño puesto para mejorar el aspecto del núcleo urbano debiera ser empleado para resolver muchos problemas que datan desde hace mucho tiempo.
Cuando el padre del pasado gobernador -el peor de la historia- critica agriamente a la actual mandataria lo hace evidentemente como parte de un pleito entre grupos antagónicos de Morena, pero tiene ciertas bases.
Puede argumentarse que el maestro normalista Atanasio García Durán debiera tener sellos permanentes en su boca dado el pésimo trabajo realizado por su hijo el exgobernador Cuitláhuac.
Cómo puede opinar del actual y de futuros gobiernos si su vástago gobernó desastrosamente dejando a Veracruz con mayor inseguridad, con carreteras destrozadas y obras en nivel de porquería y a conveniencia.
Pero bueno, abrió la boca y criticó, haciendo eco de lo que amplios sectores también dicen; si no fuera así la gobernadora Rocío Nahle no apareciera en los últimos lugares de encuestas para saber el grado de aceptación o rechazo a los mandatarios estatales.
Si el padre de Cuitláhuac viera que la gente de su hijo, como el cuestionado Eleazar Guerrero o Dorheny García, por mencionar algunos, pero hay más, tuviera abiertas las puertas para repetir o pasar a otras curules; si viera que no pendiera la guadaña sobre algunos que robaron del presupuesto público, lo más probable es que no hubiera lanzado sus críticas.
Pero eso no quiere decir que actualmente no haya soberbia, desconocimiento y falta de rumbo. Ahí están los pobres, nulos o muy malos resultados en la SEV, Seguridad Pública, Salud, Turismo o Desarrollo Agropecuario, por decir algo.
La Gobernadora ya se echó encima, desde hace tiempo, al grupo del senador Manuel Huerta, ahora se hizo público que tiene en contra a la corriente del exgobernador y, mientras tanto, en su gabinete cada quien jala por su lado.
Lo evidenció claramente el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, al estallar porque mientras él se reúne con grupos inconformes para intentar solucionar problemas y marca directrices, los funcionarios de otras áreas no le hacen caso.
Y ese es el sentir de distintos personajes de sectores veracruzanos: en la Secretaría de Gobierno atienden pero no resuelven y no hay soluciones porque otros están en lo suyo, con distintos intereses y tienen el acuerdo directo con la jefa, independientemente que desde la Sefiplan lo tendrían corto de presupuesto.
(A Fidel Herrera o a Miguel Ángel Yunes les funcionó trabajar así, pero Fidel y Miguel Ángel son punto y aparte).
¿Qué le espera al secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, en su futuro mediato? Algunos creen que una candidatura a diputado. Uff, Ahued debe saber que es el peor momento para ser candidato. Las circunstancias en Xalapa son muy distintas y a varios de Morena les daría mucho gusto hacerlo perder.
Mientras tanto la Gobernadora puede seguir trabajando sin un buen plan general, otros lo han hecho y salieron raspados pero sobrevivieron. La cuestión es que puede resentir todavía más lo ingrata que es la política y decir adiós a sus aspiraciones, muy altas por cierto.
La cuestión es que ese mismo empeño puesto para mejorar el aspecto del núcleo urbano debiera ser empleado para resolver muchos problemas que datan desde hace mucho tiempo.
Cuando el padre del pasado gobernador -el peor de la historia- critica agriamente a la actual mandataria lo hace evidentemente como parte de un pleito entre grupos antagónicos de Morena, pero tiene ciertas bases.
Puede argumentarse que el maestro normalista Atanasio García Durán debiera tener sellos permanentes en su boca dado el pésimo trabajo realizado por su hijo el exgobernador Cuitláhuac.
Cómo puede opinar del actual y de futuros gobiernos si su vástago gobernó desastrosamente dejando a Veracruz con mayor inseguridad, con carreteras destrozadas y obras en nivel de porquería y a conveniencia.
Pero bueno, abrió la boca y criticó, haciendo eco de lo que amplios sectores también dicen; si no fuera así la gobernadora Rocío Nahle no apareciera en los últimos lugares de encuestas para saber el grado de aceptación o rechazo a los mandatarios estatales.
Si el padre de Cuitláhuac viera que la gente de su hijo, como el cuestionado Eleazar Guerrero o Dorheny García, por mencionar algunos, pero hay más, tuviera abiertas las puertas para repetir o pasar a otras curules; si viera que no pendiera la guadaña sobre algunos que robaron del presupuesto público, lo más probable es que no hubiera lanzado sus críticas.
Pero eso no quiere decir que actualmente no haya soberbia, desconocimiento y falta de rumbo. Ahí están los pobres, nulos o muy malos resultados en la SEV, Seguridad Pública, Salud, Turismo o Desarrollo Agropecuario, por decir algo.
La Gobernadora ya se echó encima, desde hace tiempo, al grupo del senador Manuel Huerta, ahora se hizo público que tiene en contra a la corriente del exgobernador y, mientras tanto, en su gabinete cada quien jala por su lado.
Lo evidenció claramente el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, al estallar porque mientras él se reúne con grupos inconformes para intentar solucionar problemas y marca directrices, los funcionarios de otras áreas no le hacen caso.
Y ese es el sentir de distintos personajes de sectores veracruzanos: en la Secretaría de Gobierno atienden pero no resuelven y no hay soluciones porque otros están en lo suyo, con distintos intereses y tienen el acuerdo directo con la jefa, independientemente que desde la Sefiplan lo tendrían corto de presupuesto.
(A Fidel Herrera o a Miguel Ángel Yunes les funcionó trabajar así, pero Fidel y Miguel Ángel son punto y aparte).
¿Qué le espera al secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, en su futuro mediato? Algunos creen que una candidatura a diputado. Uff, Ahued debe saber que es el peor momento para ser candidato. Las circunstancias en Xalapa son muy distintas y a varios de Morena les daría mucho gusto hacerlo perder.
Mientras tanto la Gobernadora puede seguir trabajando sin un buen plan general, otros lo han hecho y salieron raspados pero sobrevivieron. La cuestión es que puede resentir todavía más lo ingrata que es la política y decir adiós a sus aspiraciones, muy altas por cierto.