13 de mayo de 2026
alcalorpolitico.com
Opacado por el escándalo del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, casi ni se supo del cambio en un área gubernamental clave para el país: la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), en donde dejó la titularidad Julio Berdegué, sustituido por Columba López.
Están por cumplirse dos semanas del movimiento y no hay -seguramente ni habrá- ninguna señal de que el sector agropecuario y pesquero empezará a recibir un verdadero respaldo para revertir la situación crítica que padece.
Berdegué salió de la Sader en medio de las protestas de productores agrícolas por mejores precios. Es ingeniero agrónomo por la Universidad de Arizona (EU), obtuvo un máster en Agronomía por la Universidad de California (EU), tiene un doctorado en Ciencias Sociales por la Universidad de Wageningen (Países Bajos) y sus últimos trabajos antes de regresar a México como titular de la Sader fueron como representante de la FAO en América Latina y catedrático en la Universidad Católica de Chile.
¿Qué hizo como secretario de Agricultura y Desarrollo Rural en el gobierno de Claudia Sheibaum?, prácticamente nada.
Columba López también es ingeniera agrónoma por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), con maestría por el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP). Trabajó como funcionaria para la Sader, Bienestar y en el Gobierno de la Ciudad de México en el área de recursos naturales y desarrollo rural.
¿Qué hará por el mejoramiento del campo mexicano?, podemos asegurar que nada o muy poco, salvo si ocurre un milagro.
¿Por qué esa predicción?, porque la política de los gobiernos de la autollamada Cuarta Transformación no contempla un apoyo real a los productores agropecuarios y pesqueros, es decir, el dinero público lo destina a otras cosas, no al campo.
¿ES REALMENTE NECESARIO EL APOYO?
Quienes no se dedican a las actividades del campo pueden pensar que no son necesarios los apoyos. La cuestión es que la producción agropecuaria, en el mundo, por lo general no es un buen negocio para los productores y hasta en los países más desarrollados son destinados grandes subsidios.
En Estados Unidos el gobierno de Trump a finales del año pasado anunció una ayuda de emergencia por 12 mil millones de dólares, dinero a distribuirse en 2026. Además está programado que el gobierno pague directamente a agricultores más de 44 mil millones de dólares. Los principales beneficiados son productores de maíz, trigo, soja y algodón, y se persigue el objetivo de contrarrestar los bajos precios, los altos costos de producción (como los fertilizantes) y los efectos de la competencia internacional.
En Europa los subsidios gubernamentales al campo también son muy altos. Este año la Unión Europea acordó destinar más de 53 mil millones de euros a lo que llaman Política Agrícola Común, pues saben de los altos costos de producción, las pocas ganancias y la competencia internacional.
CAFETALEROS, CAÑEROS, PESCADORES
FRIJOLEROS, GANADEROS, DE MAL EN PEOR
Mientras tanto en nuestro país el apoyo es regateado. Si en México hubiera realmente dinero para ese sector y una política bien estructurada que favoreciera a campesinos y pescadores no habría las manifestaciones traducidas en bloqueos de carreteras en distintas regiones del país. Tampoco se daría la fuerte protesta de los productores de frijol en Zacatecas. Este martes no se habría dado el hecho de productores de leche de Acajete, Naolinco y Xico tirando su producción en la avenida Xalapa de esta capital, pues acusan a Liconsa por falta de apoyo. Los pescadores del sur no estarían enojados porque ni siquiera los respaldan ante las pérdidas por el derrame de petróleo de hace unas semanas.
Los cañeros no habrían tomado las bodegas de fábricas azucareras desde la semana pasada en protesta porque los industriales no exportan el endulzante tal y como está acordado y porque entra azúcar de contrabando desde Centroamérica.
El mismo reclamo tienen ganaderos y cafetaleros: la frontera sur parece coladera y entra ganado y café de mala calidad para luego ser vendido como si fuera mexicano.
En Veracruz los caficultores ven pasar los gobiernos de derecha e izquierda y todo sigue igual de mal. Un líder cafetalero de muchos años resume así la situación;
“Pareciera que el anterior (titular de la Sader, Berdegué) nunca estuvo. Se ven muchas divisiones y pareciera que sólo buscan votos. En materia de café estamos casi en la nada, lo principal que interesaba a los productores se quitó de la ley: precios de referencia para el café. Esperaríamos una reacción de los productores, pero los técnicos, ejército oficial, lo que hacen es inhibir la organización social”.
El enojo de los campesinos cada vez es mayor, sus protestas han subido de nivel y pueden llegar a ser explosivas.
Están por cumplirse dos semanas del movimiento y no hay -seguramente ni habrá- ninguna señal de que el sector agropecuario y pesquero empezará a recibir un verdadero respaldo para revertir la situación crítica que padece.
Berdegué salió de la Sader en medio de las protestas de productores agrícolas por mejores precios. Es ingeniero agrónomo por la Universidad de Arizona (EU), obtuvo un máster en Agronomía por la Universidad de California (EU), tiene un doctorado en Ciencias Sociales por la Universidad de Wageningen (Países Bajos) y sus últimos trabajos antes de regresar a México como titular de la Sader fueron como representante de la FAO en América Latina y catedrático en la Universidad Católica de Chile.
¿Qué hizo como secretario de Agricultura y Desarrollo Rural en el gobierno de Claudia Sheibaum?, prácticamente nada.
Columba López también es ingeniera agrónoma por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), con maestría por el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP). Trabajó como funcionaria para la Sader, Bienestar y en el Gobierno de la Ciudad de México en el área de recursos naturales y desarrollo rural.
¿Qué hará por el mejoramiento del campo mexicano?, podemos asegurar que nada o muy poco, salvo si ocurre un milagro.
¿Por qué esa predicción?, porque la política de los gobiernos de la autollamada Cuarta Transformación no contempla un apoyo real a los productores agropecuarios y pesqueros, es decir, el dinero público lo destina a otras cosas, no al campo.
¿ES REALMENTE NECESARIO EL APOYO?
Quienes no se dedican a las actividades del campo pueden pensar que no son necesarios los apoyos. La cuestión es que la producción agropecuaria, en el mundo, por lo general no es un buen negocio para los productores y hasta en los países más desarrollados son destinados grandes subsidios.
En Estados Unidos el gobierno de Trump a finales del año pasado anunció una ayuda de emergencia por 12 mil millones de dólares, dinero a distribuirse en 2026. Además está programado que el gobierno pague directamente a agricultores más de 44 mil millones de dólares. Los principales beneficiados son productores de maíz, trigo, soja y algodón, y se persigue el objetivo de contrarrestar los bajos precios, los altos costos de producción (como los fertilizantes) y los efectos de la competencia internacional.
En Europa los subsidios gubernamentales al campo también son muy altos. Este año la Unión Europea acordó destinar más de 53 mil millones de euros a lo que llaman Política Agrícola Común, pues saben de los altos costos de producción, las pocas ganancias y la competencia internacional.
CAFETALEROS, CAÑEROS, PESCADORES
FRIJOLEROS, GANADEROS, DE MAL EN PEOR
Mientras tanto en nuestro país el apoyo es regateado. Si en México hubiera realmente dinero para ese sector y una política bien estructurada que favoreciera a campesinos y pescadores no habría las manifestaciones traducidas en bloqueos de carreteras en distintas regiones del país. Tampoco se daría la fuerte protesta de los productores de frijol en Zacatecas. Este martes no se habría dado el hecho de productores de leche de Acajete, Naolinco y Xico tirando su producción en la avenida Xalapa de esta capital, pues acusan a Liconsa por falta de apoyo. Los pescadores del sur no estarían enojados porque ni siquiera los respaldan ante las pérdidas por el derrame de petróleo de hace unas semanas.
Los cañeros no habrían tomado las bodegas de fábricas azucareras desde la semana pasada en protesta porque los industriales no exportan el endulzante tal y como está acordado y porque entra azúcar de contrabando desde Centroamérica.
El mismo reclamo tienen ganaderos y cafetaleros: la frontera sur parece coladera y entra ganado y café de mala calidad para luego ser vendido como si fuera mexicano.
En Veracruz los caficultores ven pasar los gobiernos de derecha e izquierda y todo sigue igual de mal. Un líder cafetalero de muchos años resume así la situación;
“Pareciera que el anterior (titular de la Sader, Berdegué) nunca estuvo. Se ven muchas divisiones y pareciera que sólo buscan votos. En materia de café estamos casi en la nada, lo principal que interesaba a los productores se quitó de la ley: precios de referencia para el café. Esperaríamos una reacción de los productores, pero los técnicos, ejército oficial, lo que hacen es inhibir la organización social”.
El enojo de los campesinos cada vez es mayor, sus protestas han subido de nivel y pueden llegar a ser explosivas.