18 de junio de 2026
alcalorpolitico.com
Claudia Sheinbaum, cuando era candidata del Movimiento de Regeneración Nacional, ofreció a los maestros de la CNTE derogar la ley de pensiones en vigor y volver al esquema tradicional. Claudia Sheinbaum, la presidenta, declaró que no se puede volver al mismo esquema de pagos de retiro porque no hay dinero.
Y aunque la contradicción es natural en un discurso de campaña, parece mentira que nadie le haya advertido a la candidata del enorme error que había cometido con su promesa. El ofrecimiento que hizo porque el régimen de pensiones era un sistema "del período neoliberal y de (Felipe) Calderón" volvió para hacerla quedar mal, y ahora la tiene de espaldas contra la pared.
Más allá de los problemas que provoca decir lo que uno piensa sin pensar lo que dice, están los problemas de millón y medio de estudiantes que llevan quién sabe cuántos días sin clases, y las familias que han tenido que improvisar para que alguien cuide a los niños y las niñas mientras sus profesores bloquean calles y edificios, gritan y amenazan.
También está el hecho innegable de que no hay dinero. Mucho se va en el reparto de efectivo a gente que nunca tuvo lo suficiente, y que ahora depende de los programas del gobierno para subsistir. Mucho se fue en las ocurrencias – aeropuerto, trenes, megafarmacias, refinerías – del señor que no termina de retirarse a su rancho. Mucho se está yendo y se irá en las nuevas ocurrencias de quienes mandan.
Los profesores, por su parte, no buscan soluciones al problema, ni las ofrecen. El asunto de la educación nacional se reduce a que ellos quieren más, y eso les parece suficiente. Eso es asunto de quien prometió lo que prometió.
La estrategia es ahora ir contra quienes tienen pensiones que la modestia morenista considera excesivas, pese a que se ajustaron a lo que marcaba la ley cuando los trabajadores se retiraron. Ahí está la raíz del otro árbol del problema.
Veracruz no se salva. Los pensionados veracruzanos han sufrido recortes a sus pagos gracias a una ley que entró en vigor mucho después de que ellos se jubilaran, aunque ninguna ley puede ser retroactiva. Es cada vez más claro que los gobiernos morenistas están buscando oportunidades para obtener más dinero cueste lo que cueste. La vaina le va a explotar en las manos a la gobernadora Rocío Nahle, que insiste en ser la única persona que puede hablar en representación del gobierno. Y sigue pendiente la ayuda a los damnificados por la inundación del río Cazones el año pasado.
Boicot morenista al mundial
Apenas es junio, y uno ya no sabe qué pensar. Una alta funcionaria del partido en el gobierno convoca a boicotear la Copa del Mundo. Según Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, ningún político "sin importar su afiliación partidista" debería ir a los juegos del torneo "como un reflejo de sensibilidad y respeto hacia la realidad económica de la población mexicana". En serio.
Y Arturo Zaldívar, que fue presidente de la Suprema Corte y ahora cobra como coordinador de Política y Gobierno de la Presidencia, declaró que el Mundial es elitista. "Conviene decirlo sin rodeos: el Mundial tampoco dejará un beneficio sólido en las economías que lo albergan. La derrama existe, pero la mayor parte de la ganancia se queda arriba, en pocas manos".
Más de una ONG ha señalado que las facilidades fiscales que el gobierno otorgó a la FIFA se suman a usos de recursos públicos para infraestructura y operación, y trasladan los costos y los riesgos a los mexicanos.
Pero a ninguno de los dos personajes morenistas se le ocurrió que el gobierno de México es parte del Mundial. El gobierno de México invirtió mucho dinero y otorgó una exención fiscal total a la Federación Internacional de Futbol Asociación (o de Asociaciones de Futbol, para decirlo en español correcto), "porque fue un compromiso firmado durante la administración de enrique Peña Nieto", según la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien no le ha temblado la voz para responsabilizar a los gobiernos anteriores por todos los males que sufre el país.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, también convocó a los morenistas a no ir a los partidos – cuyas entradas cuestan hasta ciento veinte mil pesos –, y recordó que la presidenta fue a un FanFest para ver la inauguración "al lado del pueblo". No dijo que tal vez también evitó que la abuchearan en el estadio. Ni mencionó que la noche anterior la presidenta fue a un banquete donde se codeó con los poderosos. Tampoco hizo referencia a los costosos viajes internacionales de figuras de la cuarta transformación, porque eso es tal vez otra cosa.
Desde el balcón
A medio día uno sale al balcón y mira los árboles de la Corredera y oye música lejana y piensa. Asesinaron a un periodista y secuestraron a otra. El viernes pasado personas todavía desconocidas asaltaron la casa del colega Edgar Hernández en Xalapa y se llevaron dinero en efectivo, y sobre todo los archivos y las computadoras del columnista. En esta vainas no hay coincidencias. Alguien ordenó el robo. Alguien busca beneficiarse con lo que encuentre, e intimidar al periodista.
Lo de Edgar es una muestra más de la violencia que hay en Veracruz contra críticos del gobierno. No es la primera vez, ni será última, por desgracia. Pero así como hay ataques a periodistas hay festivales de salsa y vallas en Palacio de Gobierno, la casa de los veracruzanos.
Uno alza la copa de malta, mira su luz en el sol de esas horas, bebe, y piensa que esto es cosa de nunca acabar. Eso pasa cuando llegan al poder personas que no tienen ideas sino ocurrencias. Y lo que uno tiene es un sentimiento de solidaridad con Edgar. Siempre.
Y aunque la contradicción es natural en un discurso de campaña, parece mentira que nadie le haya advertido a la candidata del enorme error que había cometido con su promesa. El ofrecimiento que hizo porque el régimen de pensiones era un sistema "del período neoliberal y de (Felipe) Calderón" volvió para hacerla quedar mal, y ahora la tiene de espaldas contra la pared.
Más allá de los problemas que provoca decir lo que uno piensa sin pensar lo que dice, están los problemas de millón y medio de estudiantes que llevan quién sabe cuántos días sin clases, y las familias que han tenido que improvisar para que alguien cuide a los niños y las niñas mientras sus profesores bloquean calles y edificios, gritan y amenazan.
También está el hecho innegable de que no hay dinero. Mucho se va en el reparto de efectivo a gente que nunca tuvo lo suficiente, y que ahora depende de los programas del gobierno para subsistir. Mucho se fue en las ocurrencias – aeropuerto, trenes, megafarmacias, refinerías – del señor que no termina de retirarse a su rancho. Mucho se está yendo y se irá en las nuevas ocurrencias de quienes mandan.
Los profesores, por su parte, no buscan soluciones al problema, ni las ofrecen. El asunto de la educación nacional se reduce a que ellos quieren más, y eso les parece suficiente. Eso es asunto de quien prometió lo que prometió.
La estrategia es ahora ir contra quienes tienen pensiones que la modestia morenista considera excesivas, pese a que se ajustaron a lo que marcaba la ley cuando los trabajadores se retiraron. Ahí está la raíz del otro árbol del problema.
Veracruz no se salva. Los pensionados veracruzanos han sufrido recortes a sus pagos gracias a una ley que entró en vigor mucho después de que ellos se jubilaran, aunque ninguna ley puede ser retroactiva. Es cada vez más claro que los gobiernos morenistas están buscando oportunidades para obtener más dinero cueste lo que cueste. La vaina le va a explotar en las manos a la gobernadora Rocío Nahle, que insiste en ser la única persona que puede hablar en representación del gobierno. Y sigue pendiente la ayuda a los damnificados por la inundación del río Cazones el año pasado.
Boicot morenista al mundial
Apenas es junio, y uno ya no sabe qué pensar. Una alta funcionaria del partido en el gobierno convoca a boicotear la Copa del Mundo. Según Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, ningún político "sin importar su afiliación partidista" debería ir a los juegos del torneo "como un reflejo de sensibilidad y respeto hacia la realidad económica de la población mexicana". En serio.
Y Arturo Zaldívar, que fue presidente de la Suprema Corte y ahora cobra como coordinador de Política y Gobierno de la Presidencia, declaró que el Mundial es elitista. "Conviene decirlo sin rodeos: el Mundial tampoco dejará un beneficio sólido en las economías que lo albergan. La derrama existe, pero la mayor parte de la ganancia se queda arriba, en pocas manos".
Más de una ONG ha señalado que las facilidades fiscales que el gobierno otorgó a la FIFA se suman a usos de recursos públicos para infraestructura y operación, y trasladan los costos y los riesgos a los mexicanos.
Pero a ninguno de los dos personajes morenistas se le ocurrió que el gobierno de México es parte del Mundial. El gobierno de México invirtió mucho dinero y otorgó una exención fiscal total a la Federación Internacional de Futbol Asociación (o de Asociaciones de Futbol, para decirlo en español correcto), "porque fue un compromiso firmado durante la administración de enrique Peña Nieto", según la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien no le ha temblado la voz para responsabilizar a los gobiernos anteriores por todos los males que sufre el país.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, también convocó a los morenistas a no ir a los partidos – cuyas entradas cuestan hasta ciento veinte mil pesos –, y recordó que la presidenta fue a un FanFest para ver la inauguración "al lado del pueblo". No dijo que tal vez también evitó que la abuchearan en el estadio. Ni mencionó que la noche anterior la presidenta fue a un banquete donde se codeó con los poderosos. Tampoco hizo referencia a los costosos viajes internacionales de figuras de la cuarta transformación, porque eso es tal vez otra cosa.
Desde el balcón
A medio día uno sale al balcón y mira los árboles de la Corredera y oye música lejana y piensa. Asesinaron a un periodista y secuestraron a otra. El viernes pasado personas todavía desconocidas asaltaron la casa del colega Edgar Hernández en Xalapa y se llevaron dinero en efectivo, y sobre todo los archivos y las computadoras del columnista. En esta vainas no hay coincidencias. Alguien ordenó el robo. Alguien busca beneficiarse con lo que encuentre, e intimidar al periodista.
Lo de Edgar es una muestra más de la violencia que hay en Veracruz contra críticos del gobierno. No es la primera vez, ni será última, por desgracia. Pero así como hay ataques a periodistas hay festivales de salsa y vallas en Palacio de Gobierno, la casa de los veracruzanos.
Uno alza la copa de malta, mira su luz en el sol de esas horas, bebe, y piensa que esto es cosa de nunca acabar. Eso pasa cuando llegan al poder personas que no tienen ideas sino ocurrencias. Y lo que uno tiene es un sentimiento de solidaridad con Edgar. Siempre.