11 de junio de 2026
alcalorpolitico.com
Lo interesante viene después del mundial. Hasta ahora, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación ha dejado sin clases a cerca de un millón y medio de estudiantes en diecisiete mil escuelas de Oaxaca, Chiapas y Zacatecas, y sigue exigiendo aumento salarial de cien por ciento, y cambios a la ley que modificó el sistema de pensiones hace diecinueve años. La CNTE amenaza con interrumpir la inauguración del campeonato de futbol si no se cumplen sus demandas. Este jueves se sabrá.
Lo que ya se sabe es que la CNTE protestó cuando el secretario de Educación anunció – hace poco más de un mes – que las clases terminarían antes de lo programado para que los estudiantes pudieran ver el mundial. Se le echaron encima al secretario y a la Secretaría. Tres semanas después estaban la ciudad de México bloqueando calles, protestando, exigiendo. La presidenta dijo que hay voluntad pero no hay dinero.
Está difícil. El presupuesto, afectado por los desperdicios que hubo en ocurrencias del señor que se fue a su rancho y por los programas de distribución de dinero prácticamente a quien lo pida – siempre y cuando vote por el partido oficial –, está muy mermado. Los indicadores económicos del País no son los mejores. Un aumento de cien por ciento provocaría una cascada de manifestaciones de otros trabajadores pidiendo lo mismo, y causaría un severo desequilibrio en las finanzas nacionales, entre otras cosas.
La ley que modificó el sistema de pensiones nació porque el sistema solidario – que la CNTE quiere reinstalar – se estaba agotando. En el antiguo esquema, los trabajadores activos financian las pensiones de los trabajadores retirados, pero la situación ha cambiado de manera radical: según algunos observadores, hace veinticinco años había cinco trabajadores en activo por cada pensionado, hace diecinueve eran poco más de tres, y ahora hay menos de uno en activo por cada jubilado.
La ley que la CNTE quiere derogar buscaba evitar la caída del sistema de pensiones con la creación de fondos individuales de retiro administrados por entidades privadas para incrementar el monto del ahorro de los trabajadores cuando llega la hora de jubilarse. Pero flores tan bellas nunca suelen durar...
Por lo pronto, la CNTE tiene al gobierno federal con la espalda contra la pared. Y – como adelantó un comentarista deportivo – el partido más reñido de todo el mundial será el de Claudia Sheinbaum contra la Coordinadora. Cuando termine el campeonato, alguien tendrá que hacer algo.
Desde el balcón
En la mañanita, mientras uno bebe café en la cama y oye el rito de los vencejos, dan las siete en los tres relojes del barrio, y se desata un concierto de campanas en Monção, del otro lado del río, en otro país, donde apenas son las seis. Así comienzan los días. Hay una brisa fresca, una luz suave en los árboles del jardín del convento de enfrente, voces de quienes van y vienen a esas horas.
Más tarde, el sol de mediodía ilumina el otro lado de la vida, y la malta se agita sin prisa en la copa, y uno sale al balcón y mira pallá. La gente camina a media calle, sin prisa, como algunos dicen que pasa en Naolinco. Uno los ve. Ahí van. Ahí vienen. Entonces, sólo entonces, sabe uno que está donde tenía que estar. Y la malta lo confirma.
Lo que ya se sabe es que la CNTE protestó cuando el secretario de Educación anunció – hace poco más de un mes – que las clases terminarían antes de lo programado para que los estudiantes pudieran ver el mundial. Se le echaron encima al secretario y a la Secretaría. Tres semanas después estaban la ciudad de México bloqueando calles, protestando, exigiendo. La presidenta dijo que hay voluntad pero no hay dinero.
Está difícil. El presupuesto, afectado por los desperdicios que hubo en ocurrencias del señor que se fue a su rancho y por los programas de distribución de dinero prácticamente a quien lo pida – siempre y cuando vote por el partido oficial –, está muy mermado. Los indicadores económicos del País no son los mejores. Un aumento de cien por ciento provocaría una cascada de manifestaciones de otros trabajadores pidiendo lo mismo, y causaría un severo desequilibrio en las finanzas nacionales, entre otras cosas.
La ley que modificó el sistema de pensiones nació porque el sistema solidario – que la CNTE quiere reinstalar – se estaba agotando. En el antiguo esquema, los trabajadores activos financian las pensiones de los trabajadores retirados, pero la situación ha cambiado de manera radical: según algunos observadores, hace veinticinco años había cinco trabajadores en activo por cada pensionado, hace diecinueve eran poco más de tres, y ahora hay menos de uno en activo por cada jubilado.
La ley que la CNTE quiere derogar buscaba evitar la caída del sistema de pensiones con la creación de fondos individuales de retiro administrados por entidades privadas para incrementar el monto del ahorro de los trabajadores cuando llega la hora de jubilarse. Pero flores tan bellas nunca suelen durar...
Por lo pronto, la CNTE tiene al gobierno federal con la espalda contra la pared. Y – como adelantó un comentarista deportivo – el partido más reñido de todo el mundial será el de Claudia Sheinbaum contra la Coordinadora. Cuando termine el campeonato, alguien tendrá que hacer algo.
Desde el balcón
En la mañanita, mientras uno bebe café en la cama y oye el rito de los vencejos, dan las siete en los tres relojes del barrio, y se desata un concierto de campanas en Monção, del otro lado del río, en otro país, donde apenas son las seis. Así comienzan los días. Hay una brisa fresca, una luz suave en los árboles del jardín del convento de enfrente, voces de quienes van y vienen a esas horas.
Más tarde, el sol de mediodía ilumina el otro lado de la vida, y la malta se agita sin prisa en la copa, y uno sale al balcón y mira pallá. La gente camina a media calle, sin prisa, como algunos dicen que pasa en Naolinco. Uno los ve. Ahí van. Ahí vienen. Entonces, sólo entonces, sabe uno que está donde tenía que estar. Y la malta lo confirma.