22 de enero de 2026
alcalorpolitico.com
No sé si es ingenuidad o es cinismo. La versión oficial de la renuncia del doctor Valentín Herrera Alarcón a la secretaría de Salud de Veracruz es que el cardiólogo se acordó de que le falta poco para jubilarse en el ISSSTE y decidió dejar el cargo. Eso no lo cree nadie: que un médico con tanta experiencia profesional y administrativa haya aceptado ser secretario de Salud para salir a última hora con el cuento de la jubilación suena a mentira, piadosa o de las otras.
No soy el único que piensa que el doctor Herrera decidió cortar por lo sano ante la corrupción que hay en la secretaría. Pero tampoco soy el único que se pregunta por qué no hicieron nada con los verdaderos responsables de que la dependencia no funcione como debería. Los nombres son conocidos, y cualquier autoridad que se respete tendría que investigar si los señalamientos públicos que involucran a esas personas son ciertos. Pero no.
Lo que es cierto es que hay desabasto de medicamentos, hace falta equipo en los hospitales y hacen falta hospitales, y hay dudas sobre los manejos financieros de la secretaría, que tuvo y tiene problemas para pagar sueldos y prestaciones a médicos, a enfermeros y enfermeras, a personal administrativo. Esos problemas no van a desaparecer cuando termine de irse el doctor Herrera, que a estas alturas debe estar sumamente arrepentido de haber aceptado la invitación de la gobernadora Nahle para hacerse cargo de los servicios de salud del estado.
Esto se parece cada vez más al bache que había en el parque del pueblo. Llamaron a un experto para resolver el problema. "Es fácil", dijo el experto. "Vamos a hacer un agujero a tres metros de aquí, y con la tierra que salga tapamos el bache". Las autoridades lo miraron con asombro. "Después hacemos otro agujero a tres metros de ese, y tapamos el que hicimos primero con la tierra del segundo, y repetimos la operación con cuantos agujeros sean necesarios hasta que lleguemos a la carretera, y cuando el bache esté en la carretera es problema del gobierno del estado", declaró el experto. Las autoridades aplaudieron.
Lo más seguro es que el próximo gobierno de Veracruz declare que el desorden financiero de la secretaría de Salud viene de gobiernos anteriores, y así sucesivamente, hasta que ya nadie se acuerde ni se preocupe por saber en qué paró el dinero que falta ni quién se lo llevó. No faltará quien aplauda. Y nadie pagará lo que hizo. Como antes, como siempre, porque la cuarta transformación es así.
Desde el balcón
Tui. Aquí vino uno de paseo y se quedó a vivir, como hicieron los primeros tudenses en el paleolítico veinte mil años antes de nuestra era, al pie del río Miño, antes de que el Miño se llamara Miño y de que Tui se llamara Tui. Los primeros tudenses no tenían balcones, ni conocían la tibia caricia de la malta en la garganta, pero la historia cuenta que tenían aguas termales a propósito para reumas y enfermedades venéreas.
Desde hace siglos se cultivan aquí cereales y hortalizas y frutas, se produce vino, y hay maderas y pastos abundantes, se cría ganado vacuno, de cerda, poco lanor y cabrio, y hay caza de perdices, codornices, conejos y liebres, y se pesca lamprea, truchas, anguilas, salmones, sábalos y una gran cantidad de otros peces, por ejemplo.
En estos días, uno sale al balcón, y mira el muro del convento de las madres Clarisas, y más allá, del otro lado del río, los cerros de Portugal, o se asoma al balcón de la sala y ve el paseo de la Corredera, calle principal del centro histórico, y desde cualquier balcón el alto cielo de Galicia cuando no llueve.
Aquí nos tocó vivir. Y uno alza la copa, mira la malta al trasluz, y brinda por eso.
No soy el único que piensa que el doctor Herrera decidió cortar por lo sano ante la corrupción que hay en la secretaría. Pero tampoco soy el único que se pregunta por qué no hicieron nada con los verdaderos responsables de que la dependencia no funcione como debería. Los nombres son conocidos, y cualquier autoridad que se respete tendría que investigar si los señalamientos públicos que involucran a esas personas son ciertos. Pero no.
Lo que es cierto es que hay desabasto de medicamentos, hace falta equipo en los hospitales y hacen falta hospitales, y hay dudas sobre los manejos financieros de la secretaría, que tuvo y tiene problemas para pagar sueldos y prestaciones a médicos, a enfermeros y enfermeras, a personal administrativo. Esos problemas no van a desaparecer cuando termine de irse el doctor Herrera, que a estas alturas debe estar sumamente arrepentido de haber aceptado la invitación de la gobernadora Nahle para hacerse cargo de los servicios de salud del estado.
Esto se parece cada vez más al bache que había en el parque del pueblo. Llamaron a un experto para resolver el problema. "Es fácil", dijo el experto. "Vamos a hacer un agujero a tres metros de aquí, y con la tierra que salga tapamos el bache". Las autoridades lo miraron con asombro. "Después hacemos otro agujero a tres metros de ese, y tapamos el que hicimos primero con la tierra del segundo, y repetimos la operación con cuantos agujeros sean necesarios hasta que lleguemos a la carretera, y cuando el bache esté en la carretera es problema del gobierno del estado", declaró el experto. Las autoridades aplaudieron.
Lo más seguro es que el próximo gobierno de Veracruz declare que el desorden financiero de la secretaría de Salud viene de gobiernos anteriores, y así sucesivamente, hasta que ya nadie se acuerde ni se preocupe por saber en qué paró el dinero que falta ni quién se lo llevó. No faltará quien aplauda. Y nadie pagará lo que hizo. Como antes, como siempre, porque la cuarta transformación es así.
Desde el balcón
Tui. Aquí vino uno de paseo y se quedó a vivir, como hicieron los primeros tudenses en el paleolítico veinte mil años antes de nuestra era, al pie del río Miño, antes de que el Miño se llamara Miño y de que Tui se llamara Tui. Los primeros tudenses no tenían balcones, ni conocían la tibia caricia de la malta en la garganta, pero la historia cuenta que tenían aguas termales a propósito para reumas y enfermedades venéreas.
Desde hace siglos se cultivan aquí cereales y hortalizas y frutas, se produce vino, y hay maderas y pastos abundantes, se cría ganado vacuno, de cerda, poco lanor y cabrio, y hay caza de perdices, codornices, conejos y liebres, y se pesca lamprea, truchas, anguilas, salmones, sábalos y una gran cantidad de otros peces, por ejemplo.
En estos días, uno sale al balcón, y mira el muro del convento de las madres Clarisas, y más allá, del otro lado del río, los cerros de Portugal, o se asoma al balcón de la sala y ve el paseo de la Corredera, calle principal del centro histórico, y desde cualquier balcón el alto cielo de Galicia cuando no llueve.
Aquí nos tocó vivir. Y uno alza la copa, mira la malta al trasluz, y brinda por eso.