icono menu responsive
Columnas y artículos de opinión
Diario de un reportero
Falta una voz
Miguel Molina
13 de febrero de 2026
alcalorpolitico.com
            Más de una vez me he preguntado – en este espacio y en otros – a dónde va el país. No encuentro respuesta. Oigo un coro de voces disonantes, dirigidas a clientelas políticas específicas, pero falta una voz que se dirija a los mexicanos todos, que les hable del país que queremos todos y no solamente del que su ideología o sus intereses quieren.
            Desde que Andrés Manuel López Obrador fue presidente, el discurso del gobierno – que antes había sido el discurso de la izquierda – recurrió a la descalificación, al insulto, a la mentira: era la voz del que afirma pero no prueba, e hizo que los mexicanos nos convirtiéramos en ellos y nosotros. Ese discurso no ha cambiado con Claudia Sheinbaum, que sigue dirigido a los morenistas que no le hacen caso, aunque la señora sea más comedida que el que se fue sin irse.
            El discurso de la oposición no tiene argumentos de peso ni consistencia intelectual. La izquierda morenista culpa de todos los males a los gobiernos que fueron y no se atreve a ver su pasado ni a explicar honestamente el presente. La oposición culpa de todos los males del país a los gobiernos de Morena, pero no ofrece nada diferente a cambio.
            La derecha extrema – esa sí ultraconservadora, ultranacionalista, anticomunista – no ha dado la cara aunque todos sepamos que ahí está, aguardando el momento de que el gobierno se reduzca o colapse y se privatice lo que queda de lo que había. La izquierda extrema vive para defender y preservar sus negocios. Ahí están. Uno se da cuenta de su pobreza de ideas. No dicen mucho cuando hablan aunque dicen mucho cuando callan.
            Tal vez algún día aparezca alguien que hable a todos como si los mexicanos fuéramos un pueblo, aunque por naturaleza las sociedades son multiformes y disparejas, para convocarnos a un esfuerzo nacional que nos permita empezar a construir el país que queremos sobre las ruinas que nos han ido dejando. Y que yo lo vea.
            No hicieron caso

            No le falta razón a Jorge Castañeda: los morenistas no pudieron resistir las tentaciones del poder. Los relojes caros, los vehículos de lujo, los trajes ostentosos, los equipos de colaboradores listos para prestar los servicios más inimaginables, las relaciones cercanas con personas de dudosa honorabilidad, entre otras cosas similares y conexas. Dice el ex canciller que es claro que "ser de izquierda no significa automáticamente ser honesto, ni ser derecha significa automáticamente ser deshonesto".
            Nadie les dijo nada, aunque la prédica obradorista insistió en que los mexicanos – sobre todo los morenistas – debían vivir vidas moderadas, sobrias y sin lujos, y que los funcionarios no debían enriquecerse con sus cargos sino vivir en la justa medianía que recomendó Benito Juárez hace ciento setenta y cuatro años:
            Bajo el sistema federativo los funcionarios públicos no pueden disponer de las rentas sin responsabilidad, no pueden gobernar a impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes: no pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, resignándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley haya señalado.
            No le hicieron caso. Ni a don Benito ni a López Obrador ni a Sheinbaum ni a nadie.
            Desde el balcón
            Salió el sol. Es un sol tímido que alumbra pero no calienta, y uno sale al balcón para ver pedazos de cielo azul y nubes grises en el horizonte. La malta se entibia en la copa mientras uno abre la puerta del recuerdo. Pero la memoria no evoca ideas elevadas ni reflexiones profundas, sino las veces en que uno oyó a los que mandan hablando de tú a los ciudadanos comunes y corrientes. Hay muchos ejemplos de eso.

            Lo que uno no puede recordar es si hubo alguien que le hablara de tú a los que mandan. Tal vez los que mandan exigirían el respeto que no dan a quienes los eligen. Más allá, cerca, los molinos de viento mueven sus aspas con pereza en los cerros de Portugal, del otro lado del río. La copa está vacía. Más malta espera.

Las opiniones vertidas en la sección "columnistas de hoy" son responsabilidad exclusiva de sus autores, en ejercicio de la libertad de expresión, y pueden o no coincidir con la línea editorial de alcalorpolitico.com ®

© Toda la información de este Portal Informativo está protegida por la Ley de Derechos de Autor

Los medios que deseen reproducirla pueden contratar al: 800 55 29 870

Xalapa, Veracruz - México. 2005 - 2026

logo facebook logo twitter logo instagram logo youtube logo tiktok